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sábado, diciembre 31, 2005

FELIZ AÑO NUEVO 2006

Estos días no tengo muchas ganas de ir repartiendo coscorrones a diestro y siniestro, remarcando lo mal que está esto y lo hijos de mala madre que son aquellos otros. No. Ya bastante me agobian las compras y las gentadas de estos días - a mí, que cuando veo cuatro personas me parece encontrarme en las manifestaciones contra la guerra de Irak- como para dedicarme a rebanar cabezas, moralmente hablando, of course.

No. Estos días son dias de juerga, comilonas, borracheras, regalos... para pasarselo bien durante los días más fríos, cortos y aburridos del año. Ya dejaremos para más adelante el arma de destrucción masiva que son las palabras, ya que bastante tristes y pesadas son las digestiones y las resacas, como para hacerlas aún más penosas.

Nada... que tengais un feliz cambio de año (a ver en que aprovechais el segundo de más que tiene este 2005, ¡despilfarradores!) y que este año que viene, os depare un montón de cosas buenas y divertidas. Y a los que esteis pasando malos momentos, pues tranquilos, el tiempo es breve y pasa rápido: Las tormentas cuanto más virulentas, más cortas son. La naturaleza acostumbra a ser más sabia que las personas.

Un saludito cordial a todo el mundo y mis mejores deseos para este nuevo año.

Feliz 2006!

jueves, diciembre 29, 2005

50 años de sumisión bancaria.

Mientras que los políticos siguen "jodiendo la marrana" estas Navidades con el estúpido, vacío y electoralista asunto del Estatut, hay una noticia que me ha indignado especialmente por la poca vergüenza del asunto: Una entidad bancaria, el BBK (Bilbo Bizkaia Kutxa, antigua Caja de Ahorros de Bilbao y Vizcaya), ha lanzado al mercado la hipoteca a 50 años. El maquiavelismo financiero vestido de ayuda social que esconde "el producto" es, simplemente, espeluznante. Si ya nos parecía desmesurado los plazos a 30 años que nos ofrecían las hipotecas, el hecho de que sean 50 años ya es ridículo. Ridículo desde nuestro punto de vista, genial desde el suyo.

El actual precio de la vivienda es un disparate en proporción de la capacidad económica de las familias españolas, pero debido a las hipotecas a 30 años, las familias -cada vez más endeudadas- asumen los gastos en mor de un aumento del tiempo de estar pagando, lo que a la vez permite que se mantengan los precios y la burbuja especulativa inmobiliaria en que nos movemos. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de precios de la vivienda se encuentra con un limitante físico: la duración de la vida del comprador.

Un mayor precio implica una mayor cuota mensual, dificilmente asumible por alguien dado el nivel de los sueldos y su penosa proporción de crecimiento. Por su parte, no parecía viable alargar el plazo de la hipoteca, dado que la edad en que la gente se está incorporando al mercado de trabajo cada vez es más tardía, y las jubilaciones están cada vez menos aseguradas. Todo este cúmulo de circunstancias haría que en pocos años la vivienda fuera tan inaccesible que el mercado quedara estancado matando la gallina de los huevos de oro de la banca. Para vender hipotecas estas han de ser asumibles; si no se pueden contratar masivamente no son negocio. Solución: Alargamos la vida de la hipoteca. La banca siempre gana.

La hipoteca que lanza BBK está dirigida a los menores de 35 años "Si bien no se trata de una oferta exclusiva" -apostillan con cierta caradura-, lo que significa que alguien de 35 años ha de estar pagando hipoteca hasta los 85 años. Si es que llega, claro, porque la esperanza de vida de un español es de 79.23 años. ¿Donde está el truco?

Como he dicho antes, la banca SIEMPRE GANA, y lo que debiera ser una venta para uso y disfrute de un propietario, ha pasado a ser que quien contrata la hipoteca está comprando el piso PARA LA BANCA, viviendo -de facto- en un piso de alquiler pero con derecho a reforma y pagándole beneficios al banco. En caso de impago de la cuota, la entidad acabaría por quedarse con el piso, aumentando su patrimonio a costa del pobre "pagano". Incluso si el comprador muere, su herederos heredarian el piso con su correspondiente hipoteca, y si no hay herederos, la vivienda sería para ellos. Para más INRI, si el banco ha de quedarse con el piso, solo le habrá costado lo que haya dejado sin pagar el inquilino. Negocio redondo. No hay nada como tener cuartos para hacer con nosotros lo que les dé la real gana.

Por su parte, el banco vende el "producto" (la cuestión es ir multiplicando... los beneficios, claro) como especial para jóvenes de poca capacidad pecuniaria y de ayuda a sectores con dificil acceso a la vivienda. Te damos una vivenda -porque encima dan el 100% de la tasación- a cambio de que la compres para nosotros.Impresionante.

EL BBK ha sido el primero, todas la demás entidades vendrán detrás, el precio de los pisos lejos de retenerse por saturación del mercado se disparará y los consumidores seguiremos cada uno a nuestra bola para regocijo de especuladores y vividores.

Ya dice el refrán que el desgraciado y el pobre las paga doble.

sábado, diciembre 24, 2005

¡A todos los blogueros!

A la reina y a mi, nos llena de satisfacción.... estooo... ¡qué coño!

¡¡¡Que paseis una Feliz Navidad y Felices Fiestas!!!

Que paseu un Bon Nadal i Bones festes!!!!

¡¡¡¡Y vigilad las resacas y las gastritis!!!! ¡¡¡Que son muy malas!!! :-D

Besazos y Abrazos para todas y todos.

-Ireneu-

viernes, diciembre 23, 2005

Irónico Azar

Hoy (por ayer), sin duda, ha sido un gran día para los anticatalanes, los cuales si tenían poco odio hacia Catalunya, ahora aún acumularán un poco más tras la auténtica tormenta de premios de la lotería que han tocado aquí: El primero y el tercer premio íntegros, y de los 8 quintos premios, 6 han caído en Catalunya. 610 millones de euros, es decir, la friolera de 101.495 millones de pesetas Ahí es nada.

Se acostumbra a decir que los premios de la lotería se van a las zonas más castigadas por alguna catástrofe o a las más necesitadas, y si miramos la barbaridad de millones que han sido repartidos en tierras catalanas, parece que el divino azar ha querido recompensarnos -al que le haya tocado, claro- por algo.

¿Tiene que ver la persecución obsesiva e injusta que contra nosotros se realiza por parte de los de siempre? ¿Tiene que ver el estúpido boicot racista que promueven? ¿Tiene que ver la absurda oposición al Estatut? Evidentemente, no, pero da, como mínimo, que pensar. Los “capos” peperos casi se matan en un accidente de helicóptero, mientras que a Catalunya la inunda de dinero. ¡Que juguetona que es la suerte!

Comprenderán que, a estas alturas, haya muchísimos catalanes a los que el boicot, simplemente, les importa un bledo.

jueves, diciembre 22, 2005

Mofa a un presidente indio

Por si quedaba alguna duda de que para la Cope, su único objetivo en la vida es servir al PP y simplemente hacer mal, como sea, y al precio que sea, al gobierno que les robó el poder ilegalmente -siempre según su hipócrita punto de vista-, ahora tenemos que "haciendo una gracia" y con el único fin de ridiculizar a un nuevo jefe de estado elegido democráticamente, han llamado a Evo Morales -presidente electo de Bolivia- haciéndose pasar por Zapatero. Lo que le dijeran, es lo de menos, pero lo que es absolutamente barriobajero es que al novato presidente no tuvieran ni la mínima decencia como personas de revelar que estaba padeciendo una broma. Ello, por si solo, ya los pone en su lugar, es decir, cerca de los establos y de la balsa de purines.

Una broma de suplantación, en sí no es grave, se ha hecho y se seguirá haciendo en todas las emisoras de radio y puede ser un buen recurso humorístico -aunque sea suplantando políticos- si a quien ha sido objeto de la broma se le hace partícipe de ella. Sin embargo, lo que ha llevado a estos individuos a hacer la broma justamente a Evo Morales, aquello que ha sido su gran pecado, ha sido ser un presidente que ha salido del pueblo, indígena, de familia humilde, de izquierdas -por tanto próximo a Chávez y a ZP- que ha vencido DEMOCRÁTICAMENTE al candidato de la derecha más rancia y caciquil de Bolivia, próxima, por ello, a las tesis peperas. Tenían que hacer befa y mofa de él, y de paso, de Zapatero: Repsol ha comenzado a temblar ante sus anuncios de nacionalización de los recursos energéticos del país más pobre de Sudamérica, y del capital español no se ríe ningún indio andrajoso.

Del indio ya se encargan de reírse ellos.

martes, diciembre 20, 2005

Suspiros ingenieriles

Los presupuestos ajustados y la osadía -por no decir falta de respecto para con el entorno- en el momento de hacer las obras públicas es escandaloso. Antes, se tardaba una vida en hacer una vía de comunicación, y ahora, en unos pocos meses han desaparecido montañas, valles, se han levantado viaductos imposibles, se han perforado túneles de muchos kilómetros y se han hecho taludes inverosímiles como si el riesgo geológico no existiera o los ingenieros fueran lo más cercano a Dios que existe. Y esto es lo que ha pasado en Zumaia (Guipúzcoa), en que el desprendimiento de un talud -teóricamente estable- se ha llevado a tres coches y un camión cargado de producto químico por delante.

Ahora los especialistas se estiran de los pelos porque en 30 años no había pasado nada con aquel talud de 20 metros de altura, sin tener en cuenta que la dinámica geológica sigue un curso y el hombre no entra en sus cálculos. Por el contrario, los ingenieros reducen la seguridad de las obras a una estadística de accidentes, estadística tanto más ajustada cuanto más ajustado es el presupuesto, y presupuesto tanto más ajustado cuanto mayores son las comisiones a repartir.

La próxima vez que pase por una obra, que sepa que su vida ha sido puesta en consideración, pero reducida a una estadística. Rece porque el presupuesto le permita tener una estadística amplia… o que el constructor no haya cobrado todavía.

lunes, diciembre 19, 2005

¡Botijos para todos!

¡Que bonito! A saber la cantidad de millones que el gobierno murciano está desperdiciando para hacer la propaganda del agua para todos y así hacernos sentir culpables a los maños y catalanes. Sin embargo, poco se gastan para proclamar a los cuatro vientos toda la mafia que existe entorno al agua en Murcia, que cada vez que hay un trasvase -o solo notícias- aumentan exponencialmente las hectareas de regadio cuando jamás ha habido regadio en ellas, mientras que a los de la Vega Baja, los reales necesitados de agua -y los que tiene los derechos de riego-, cada vez les llega menos.

Pero claro... a los terratenientes solo les falta agua para poder hacer de Murcia una Terra Mítica ruinosa y no les interesan las desaladoras porque no pueden especular con los terrenos por donde pasen los trasvases.

¡Si quieren agua que se llenen botijos, hombre!

¡Que asco de especuladores!

viernes, diciembre 16, 2005

El recargo de los ansiosos

- ¡Hola! ¿Tienes Lotería?
- Si, a dos Euros.
-¿Tiene recargo?
- Si. Vale dos euros, pero juegas uno con sesenta.
-¡Bah! Entonces no la quiero.

Todos los que alguna vez se han dedicado a vender lotería de navidad -ya sea por los críos, por la parroquia, por el sindicato o por la asociación con la cual colaboran-, se han encontrado con este chasco. A mí que me perdonen, pero con estos personajes no puedo. Es tal el asco que les tengo, que sólo por joderlos no hago lotería sin recargo. Regalada o con recargo. Nada más.

El hecho de hacer participaciones es una cosa que parte de los colectivos sociales que, de esta forma, obtienen unos ingresos -muchas veces cruciales- para poder seguir con su actividad. El hecho, por tanto, de poner un pequeño recargo, es ni más ni menos que una pequeña ayuda a las asociaciones y clubs que hacen el esfuerzo de repartirlo y llevarlo a todo el mundo. Cuando toca, la alegría se dispara entre amplios colectivos debido a la atomización del premio.

Sin embargo, la gente que solo quiere la lotería sin recargo, lo único que está demostrando es un grado de tacañería y rastrerismo considerable. Es tal el ansia de querer que les toque la lotería -y tan pocas las ganas de gastarse un duro- que prefieren no jugar antes que perder un 20 o un 25% del premio que les toque de la cantidad jugada. El colmo: avaros con un dinero que no tienen, y que -seamos francos- difícilmente tendrán. ¿Se puede ser más egoísta?

Si se quiere lotería sin recargo, simplemente yendo a la primera administración de Lotería que se encuentre tendrá la que quiera, pero pagando los veinte o veinte y pico de euros que cuesta el décimo, claro. Demasiado para el rácano (o rácana) de turno, que lo único que quiere es tener cuanto más números mejor y con el menor coste posible. Con lo que gastas en recargos, si te toca pierdes un montón -acostumbran a criticar. ¡Pero si no te ha tocado nada en la vida! ¡Joder! ¡No juegues a la lotería, entonces, y todo lo que te ahorres será beneficio!

En fin… estamos hablando de personas y dinero: Mezcla explosiva que pone a cada persona en su sitio y destapa las miserias del alma de más de uno.

O como dicen los de Cruz y Raya… ¡El ansia! ¡Ansiosos, más que ansiosos!

jueves, diciembre 15, 2005

El kleenex palestino

Si alguna noticia me ha puesto hoy los pelos como escarpias, ha sido la de la proclama del presidente -electo- de Irán, en la que decía que se había hecho un mito del holocausto judío y que Europa y EE.UU. se debían llevar Israel a su continente -en Alaska decía- en vez de hacer sufrir a los Palestinos. Ahora, cualquier politicucho ambicioso elegido por la gente, con cuatro medios de información a su alcance es capaz de manipular a una población ignorante como a él le da la gana. Como dijo aquel, la democracia no es más que la tiranía de la mayoría.

Sin embargo, resulta muy curioso ver cómo los países árabes utilizan Palestina como caballo de batalla contra los israelíes, lanzando a la población contra los judíos con proclamas islamistas o panarabistas, cuando lo único que está en juego es la supremacía económico-militar de la zona, en manos judías en este momento. Palestina les importa un huevo a los gobiernos de países árabes, pero les sirve de punto de atención para que la masa de la población no se fije en lo que realmente les ha de importar. Los palestinos lo están pasando peor que el que se tragó las trébedes, cierto, pero sirven de pantalla a los grandes gobiernos que viven de la corrupción que proporciona el dinero fácil del petróleo. Eso no lo dicen, claro.

Si hay algo realmente cínico es el apoyo de todos los gobiernos árabes a la causa palestina. Empezando por Jordania, que llegó a pactar con Israel el reparto del territorio palestino entre los dos países, o Egipto que intentó anexionarse la franja de Gaza, los países han intentado “proteger” Palestina, pero ninguno ha hecho el menor movimiento en serio para ayudarlos, y si acaso lo que han hecho ha sido utilizarlos vilmente para conseguir sus propósitos, ya sea de política interior (por ej. Líbia) o exterior (por ej. Sadam Hussein durante la I Guerra del Golfo).

Otra forma de “ayudar” a la población palestina por parte de los regímenes islámicos ha sido la financiación de grupúsculos armados de “resistencia” que la mayoría de las veces han tenido el papel de caballos de Troya en las luchas internas de poder dentro de la sociedad y el gobierno palestino. Irán y Arabia Saudita tienen mucha experiencia en estos cenagales.

Ahora, Ahmadineyad, utiliza el escudo palestino para exaltar a su proclive electorado contra las potencias económicas mundiales, meter miedo a la opinión pública internacional y conseguir sus propósitos nucleares. En el momento que consiga sus propósitos mínimamente, los palestinos dejarán de interesarle. Habrán sido, una vez más, el kleenex de los gobiernos árabes.

El Islam no es malo. La bajeza humana, si.

martes, diciembre 13, 2005

La indestructible levedad del ser

El ser humano, por si alguien tenía alguna duda, es la ostia en bicicleta y lo podemos comprobar día a día. Hoy hay tres noticias que tratando sobre la vida y la muerte todas ellas producen un violento choque en nuestro interior que nos hace reflexionar -a los que somos dados a reflexionar, evidentemente.

La primera de ellas es el cruel asesinato de un taxista en Bilbao, y la batalla campal que se produjo cuando los compañeros del taxista intentaron linchar al asesino -¿presunto?- y la Guardia Urbana impidió su muerte a palos. La rabia y la impotencia de una muerte tan gratuita te hace pedir la vida del asesino y -no sin razón- ponerte de parte de los taxistas “vengadores”.

Sin embargo, otra noticia te hace ponerte al otro lado del cristal. En California, Gobernator ha salido de la película y ha ejecutado a un reo -negro, que casualidad- que llevaba 24 años en el corredor de la muerte por el asesinato -siempre negado por la defensa- de 4 personas. Pudiera ser uno más, pero resulta que este hombre hizo un cambio total en su vida y de ser un macarrilla de barrio pasó a escribir libros y a trabajar por el fin de la violencia en las calles, lo que le valió ser nominado varias veces al Nóbel de la Paz. Ahí es nada. Se pidió la conmutación en cadena perpetua, pero Schwarzennegger no ha dado el más mínimo atisbo de humanidad. Él sigue en su papel; EE.UU., por su parte, continúa cazando indios.

Pero el colofón lo pone el descubrimiento de una mujer que seguía viva bajo los escombros de su casa después del terremoto que asoló Cachemira hace ¡dos meses! Nadie se explica como ha podido sobrevivir, pero se supone que ha vivido con restos de comida podrida y bebiendo agua que se infiltraba de la lluvia. Los médicos dicen que sufre una grave deshidratación y desnutrición pero que sobrevivirá. La resistencia del ser humano es, una vez más, increíble.

La vida, tan voluble en manos humanas y tan difícil de arrancar por la naturaleza, nos da continuamente mensajes para aquellos que quieran escucharlos: Si queremos avanzar, hemos de luchar por la vida y creer en ella siempre, la muerte no enseña nada. Nunca.

lunes, diciembre 12, 2005

El efecto Gilipollas

El que más y el que menos, a estas alturas, ya conoce que el precio de los pisos está por las nubes y que está imposible poderse comprar -y ni tan solo alquilar- una vivienda. Pisos a reformar, cuchitriles que hasta hace poco solo habitaban las familias sin recursos, locales insanos y sin ventilación, se han convertido ahora en un lujo asiático con unos precios por los que no hace mucho tiempo te podías comprar autenticas mansiones. Y lo peor es que encima los venden. ¿La locura? No, el efecto “Gilipollas”. Me explico.

En todo mercado libre, el precio siempre se establece en proporción de la demanda que un producto concreto tiene. En productos con una alta demanda y poca oferta, los precios tienden a subir hasta que llega un límite a partir del cual la demanda se para debido al excesivo coste. Al revés, en caso de artículos con poca demanda y mucha oferta, los precios tienden a bajar hasta que su bajo precio lo hace atractivo al comprador. Sin embargo, ¿Cuál es la espoleta que hace subir el precio de un tipo a otro?

Cuando hay mucha demanda de un artículo, los comerciantes tienden a intentar aprovechar al máximo las ventas y lejos de hacer caros estudios de mercado, simplemente los suben una cantidad concreta para poder aumentar el beneficio, la excusa es lo de menos. Si la gente se queja y no lo compra, el comerciante vuelve al precio anterior ya que lo que le interesa es ganar, no perder. Sin embargo, si se presenta “el gilipollas” y a pesar de inflar el precio, lo compra, el comerciante tiene la vía libre para no modificar el precio, ya que sabe que ese producto, a ese precio, lo va a vender, forzando a todo el resto de gente que no lo iba a comprar a adquirirlo al precio que a ese “tonto l’haba” lo ha hecho. El comerciante se agarrará al clavo ardiente de ese precio, y la gente se verá obligada a entrar al trapo quiera o no. En los artículos de primera necesidad ocurre mucho, y en el tema de los pisos más.

Gente que vendería sus pisos a un precio razonable, cuando ve que el vecino de al lado, por un piso mucho peor que el suyo lo ha vendido a un precio exagerado, los acaba vendiendo a un precio mucho superior, en proporción de lo que el “gilipollas” de turno ha pagado de más por un piso que no lo valía. De esta forma nos encontramos que en barrios obreros, el precio de las viviendas no viene dado por la demanda, sino por el precio máximo a los cuales han sido vendidos. El gilipollas (o la, no seamos sexistas) rompe el límite de precios de venta por lo superior y obliga a todo el resto de la población a tragar con unos precios exagerados, y como es un producto de primera necesidad, la gente HA de comprarlos. La inconsciencia de unos pocos arrastra a todo el mundo.

La próxima vez que miréis precios de cualquier cosa y veáis que han subido, estad seguros que si han subido es porque algún GILIPOLLAS ha decidido pagar mucho más por lo mismo. Aplicable a gasolinas, pisos, coches, alimentos, vestidos…

El mercado es libre, pero la estupidez humana, supina.

sábado, diciembre 10, 2005

Los beneficios del boicot.

Boicot para arriba, boicot para abajo. Empezamos aquí con el boicot a los productos Pascual porque te venden como yogur una cosa que no es tal y encima no querían comprar leche a los productores catalanes. El resultado fue que, después de una reducción de ventas en Catalunya de alrededor de un 40%,Pascual tuvo que ceder; todos sus anuncios en catalán, y encima, puso una central en Gurb (Gerona). Ahora se ha dado la vuelta a la tortilla y nos toca a nosotros. A alguien le ha interesado boicotear Catalunya porque es Catalunya,la gente está entrando al trapo y los productores de cava -entre otros-, se quejan. Curiosamente, a mi, como comerciante y productor de chandals catalanes me va de perilla. Como diría mi abuelo: "¡Anda!¡Jódelos!"

Yo considero, al contrario de lo que se está afirmando por todas las vias, que hacer boicot sí que sirve a la ciudadanía, y más de lo que parece. Un boicot -sea del tipo que sea- atiza en la sesera en mayor o menor proporción a las empresas que sufren ese boicot. Si la población -aunque sea manipulada políticamente- considera que esas empresas siempre ávidas de dinero (sea del origen que sean) merecen un correctivo, está bien que por una vez, y sin que sirva de precedente, se una para infringir daños de cierta consideración pecuniaria a esas empresas. Con nuestro dinero hacemos lo que queremos, faltaba más. ¿Cuantos peajes no se quitarían si todo el mundo hiciera boicot a las autopistas? ¿A que precio estaría la gasolina si durante 15 dias nadie la consumiera?

Pero volvamos a mi ejemplo ¿Cómo puede beneficiarme un boicot a los productos catalanes?. Bien sencillo. Cuando se hace un boicot, normalmente se ataca a un cierto numero de empresas -usualmente reducido- que son muy conocidas y de una importancia que le ha permitido abrirse mercados más allá de su zona, y que acostumbran a ser hegemónicas dentro del ramo en que trabajan. Sin embargo, para una que haya abierto mercados a golpe de marketing, hay doscientas de calidad mucho mejor que la más conocida pero que no pueden crecer debido a la "sombra" que ejercen las grandes marcas, y es aquí donde entra en juego el boicot.

El boicot, dentro del mercado boicoteado, actúa beneficiosamente de dos formas: primero, descabezando las marcas hegemónicas, permitiendo que los demás productores tengan más posibilidad de avance. Freixenet es muy conocido y la gente lo ataca; René Barbier, no lo es tanto y, encima, parece francés por lo que su afectación por el boicot se reduce a bien poco. Para ser vecinos de Sant Sadurní, no está mal el asunto. De segundo, porque la reacción al boicot provoca que el mercado atacado tienda a consumir productos propios antes que ajenos. En mi caso, dado que el 95% de mi facturación se produce en Catalunya, provoca que el hecho de saber que son productos catalanes la gente, que de otra forma hubiese consumido productos de la competencia de otros puntos de España, prefiera los mios simplemente como despecho de ese boicot ejercido.¡Toma encaje de bolillos!

Nos encontramos así que, un boicot generalizado lejos de perjudicar en general, lo que provoca es que se igualen las demandas, descendiendo las marcas monopolizadoras y aumentando las ventas proporcionalmente de las empresas que no tienen un potencial de marketing tan elevado y no son, por tanto, tan conocidas. La riqueza generada, lejos de acapararla unos pocos, pasan a ser repartidos entre más, con lo que aumenta la riqueza general de la población afectada por el boicot y, por tanto, su PIB. El mundo al revés.

En definitiva, un boicot general a los productos catalanes, lejos de perjudicar a los catalanes, los beneficia. Y aquí se ve la diferencia de talante entre unos y otros. Mientras que los catalanes boicoteamos a Pascual (no a todo lo español), y conseguimos que se bajaran los pantalones, el resto de España nos boicotea y consigue exactamente lo contrario.

Por algo dicen que los catalanes, de las piedras, hacemos panes.

¡País!

miércoles, diciembre 07, 2005

Hoy, cuento: El Entierro

Había sido un importante capitoste de las finanzas, un potentado de la comarca que había hecho su fortuna a base de mucho esfuerzo, mucha mala leche y mucho dinero de difícil justificación. Este hombre era un personaje querido por la población en general ya que proporcionó muchos puestos de trabajo a mucha gente y mucho dinero negro a más de uno. Curiosamente nadie a su alrededor era racista.

Pero como suele ocurrir a gran parte de la población, a este hombre le llegó su sanmartín particular, donando su alma a otras instancias menos mundanas. Su muerte fue llorada por todo el mundo, ya que no tenía enemigos reconocidos, aunque él ya procuró en vida mantener siempre abiertas las puertas de todas las almas (o los bolsillos) de quien lo rodeaba.

Se congregó gran cantidad de gente en el entierro de este ilustre personaje, entre ellos todos los más importantes políticos del momento, que no podían faltar a tal evento, ya que estaban en campaña electoral y un voto es un voto. Tampoco podía faltar la familia, reunida en torno al dolor producido por la pérdida de un ser querido y el consiguiente reparto de su herencia, ni los poderes económicos de la zona, que aprovechaban tan luctuoso suceso para poner en común la política económica de sus empresas tras la muerte del gran patrón. Los medios de comunicación no iban a fallar, la gran cantidad de poderes fácticos aseguraba faena para un cierto tiempo. Y, por fin, los amigos del finado, entre ellos una gran cantidad de estrellas del espectáculo, que se vieron atraídos a partes iguales por la gente del mundillo que se movilizó y por la desaparición de un buen mecenas.

En la misa posterior, puesto que no podía faltar una misa en casa de una familia tan devota y tan amiga de llenar los cepillos de la iglesia, no faltó nadie ni nada. Grandes coronas venidas de todo el mundo adornaban la catedral por dentro y por fuera. Incluso el oficio fue dirigido por el señor Obispo, que vistiendo sus mejores hábitos, no perdía ocasión de saludar a todas las fuerzas vivas allí congregadas. La gran cantidad de público asistente, también lloró el recuerdo de tan sensible pérdida y, de paso, pudo criticar a su gusto los caros modelitos que la gente de alcurnia se había puesto para la ocasión.

Acabada la ceremonia, la comitiva fúnebre se dirigió hacia el bello y, por qué no decirlo, caro cementerio de la ciudad, donde esperaba el eterno reposo de los restos del finado. Bajaron el ataúd del elegantísimo coche funerario y se procedió al entierro en un sepulcro excavado en la tierra, según expreso deseo del fallecido.

Cuando los operarios se dispusieron a bajar el ataúd al fondo de la fosa con las cuerdas, notaron que algo pasaba, dado que pesaba excepcionalmente poco. Decidieron remontarlo y abrirlo. Una exclamación colectiva de sorpresa estalló en el camposanto cuando, una vez abierto, comprobaron que el féretro estaba vacío.

-¡El abuelo! ¡Nos hemos dejado el abuelo! - Expresó un joven familiar.

Y sí, allí estaba, estirado tranquilamente en su cama, tal y como murió y tal y como lo encontraron. Nadie lo había tocado. Incluso seguía con la boca abierta del último suspiro.

Eso sí, algo olía a podrido en aquella casa.

lunes, diciembre 05, 2005

El caos hecho semana

Esta semana es una de aquellas en que se demuestra cómo la situación política de este país está absolutamente descabalada. Día 6 de diciembre, La Constitución; día 8 la Inmaculada Concepción. O lo que es lo mismo, una semana laboral con fiestas separadas entre medio que más que una semana parece un queso gruyere con tantos agujeros. Unos tienen fiesta, otros no; unos colegios hacen fiesta unos días, otros otros diferentes; hay gente que hace puente de 11 días cogiendo las fiestas como si fuera de oca en oca y gente que no tiene ningún día. El caos más absoluto por un orgulloso pulso entre la Iglesia y la clase política. Para matarlos, vamos.

A uno le puede parecer bien que haya un día o dos de fiesta en medio de una semana laboral, pero cuando se instituyó el día de la Constitución, la lucha con la proximidad de la fiesta de la Inmaculada, provocó el conflicto del Estado con la Iglesia: No es práctico ni para la industria, ni para el comercio, ni para las escuelas, y ni mucho menos para los padres de los niños. Evidentemente, alguna fiesta de las dos fiestas sobraba, pero ¿cuál?. Parecía evidente que la que sobraba era la religiosa, pero la Iglesia puso el grito en el cielo y se negó a retirar su día de fiesta. Por su parte, el Estado, con los socialistas en el poder por aquel entonces, se opuso a retirar su fiesta. Y como no hubo forma -como siempre- de hacer ceder a ninguno, pues dejaron las fiestas tal como están, y si al ciudadano le va mal, pues un “on the rocks” y a seguir tirando. De locos.

Unos días de fiesta, a la gente trabajadora, nunca le va mal, pero lo que sí va mal es el auténtico caos en que se convierte la sociedad durante el puente de la “purísima constitución”. El Estado, como tal, tiene que velar por la correcta organización de toda la vida social del país, y no puede entrar en el juego de si este día es mío, o este día es tuyo, porque toda la sociedad es la que padece las consecuencias: comercios y talleres abiertos mientras que sus proveedores cierran, padres y madres trabajando mientras que los crios tienen fiesta, unos negocios abiertos y otros cerrados... Toda una sociedad trabajando al ralentí gracias a la desidia de los políticos, que mirando únicamente sus intereses partidistas no son capaces de imponer su criterio.

Vale la pena recordar que este es un estado aconfesional y, si hay un conflicto de intereses entre la Iglesia y el Estado, en el caso de afectar a la sociedad, se ha de optar siempre por la opción laica. Si con la instauración del día de la Constitución, la sociedad española entra en conflicto por la proximidad de la fiesta religiosa de La Inmaculada, es la religiosa la que molesta y la que, por tanto, tiene que suprimirse. Sin embargo no se hizo. Una entidad privada ha mantenido un pulso con el Estado y ya no solo no lo ha perdido, sino que ha obligado a éste a que durante más de una semana la vida cotidiana de la ciudadanía sea una locura y funcione mal y a medio gas.

Definitivamente, España es un auténtico caos que jamás llegará a ser nada. Ni se tienen claras las prioridades de su organización, ni la forma más correcta de llevarlo a cabo, y ni tan siquiera existe intención alguna de dar solución efectiva a los problemas que se presentan día a día. Aquí todo es mirar cada uno por sus intereses, y en proporción del poder de cada uno así se va haciendo.

Somos un país de orgullosos analfabetos ex-tercermundistas en que la envidia y las ansias de poder hacen que unos sean capaces de entuertar con tal de que los otros encieguen. Nos importa un huevo el trabajar bien y en beneficio de la comunidad, solo nos interesa que el vecino de enfrente no tenga un coche más bueno que el nuestro. Y si así lo tiene, deseamos con todo el corazón que reviente. Negro futuro se nos presenta.

¿Lo peor? Que algunos pretenden, encima, que la amemos.

viernes, diciembre 02, 2005

Asesinato Feliz

Hoy, en Estados Unidos, el estado más avanzado del mundo -eso dicen- se ha celebrado el cumplimiento de la pena de muerte número 1000 desde que volvió a ser instaurada en el 1974. El reo, fue acusado de asesinar hace 17 años a su mujer y a su suegro delante de sus hijos, y el hombre jamás negó su participación. Ahora un tribunal ha hecho efectiva la pena capital. ¿Acaso quien ha matado a esa persona no está cometiendo el mismo pecado que cometió el inculpado salvo que con cobertura legal?

La pena de muerte, una vez más no es el camino. Nadie tiene derecho a quitar la vida a nadie, ni por mucho que éste haya cometido las peores atrocidades. Hay gente que no está de acuerdo en este punto y considera que lo mejor para solucionar el problema cometido es, ni más ni menos, que la ley del talión.

En estas mismas líneas defendí el derecho de una madre a vengar la violación de su hija. Ello me valió el trato poco menos que de fascista. Y lo sigo manteniendo. Todo el mundo tiene derecho a una justicia, y si ésta no llega por desidia judicial, nadie podría -moralmente- juzgar a esa persona. En el caso de la pena de muerte, la justicia se excede totalmente en sus atribuciones. Ni tanto, ni tan calvo.

Un acusado de asesinato, cuando se ha podido demostrar su culpabilidad, ha de ser castigado con un castigo proporcional a su tropelía. Si ha matado a alguien, el hecho de acabar con su vida ni vuelve a la vida al asesinado ni da un castigo al asesino. ¿Qué castigo es dormirse y no despertar para alguien que no ha tenido el más mínimo respeto por la vida ajena? Ninguna, si lo miramos fríamente. ¿Servir de ejemplo? Tampoco. En el caso que nos ocupa ya existía la pena de muerte hacía años cuando asesinó a aquellas dos personas y ello no le impidió matarlos. Seamos claros, si se está lo suficientemente tarado para matar a alguien, tu propia vida te vale bien poco.

Un asesinato ha de ser punido de la forma más dura posible, y ¿qué forma más dura de castigo que la de la cadena perpetua?. No valen atenuantes, ni permisos ni reducciones de condena. Quitar la vida a los demás tiene su castigo: Su muerte en vida, y la justicia ha de ser la encargada de llevarlo a cabo. Si no llega, malo, la impunidad inunda el asesinato cometido; si se excede, peor, ya que se cae en el mismo pecado que castiga.

No en vano, así define la Real Academia la palabra Asesinar: Matar a alguien con premeditación, alevosía o por precio.

Como decía Gandhi: ojo por ojo, todos ciegos.

jueves, diciembre 01, 2005

Memento Mori!

Confirmado: Dios está con el PP. Si no fuese así, a estas horas, Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, un consejero de la Comunidad de Madrid y el Alcalde de Móstoles estarían criando malvas y Acebes estaría siguiendo la vía de un accidente de helicóptero o un atentado de ETA con colaboración de Carod-Rovira. Sin embargo -repito, a Dios gracias- ha quedado en un susto morrocotudo, un ataque de nervios y un par de dedos averiados.

Las imágenes han sido de lo mejor que se ha visto en tiempo por televisión. El helicóptero que empieza a dar pedos, no toma suficiente altura y empieza a girar cuando no había alcanzado aún los 20 metros de altura. Desde dentro, nada en especial hasta que empiezan a caer que comienzan a gritar como quien cae a caída libre en el “Huracán Cóndor” de Port Aventura, y se corta la grabación. Todo el mundo que estaba en la plaza de toros de Móstoles -de donde despegó el helicóptero- salen afuera a ver qué ha pasado

Un Rajoy más blanco que la leche al cual le ayudan a salir del aparato, un Esteban Parro que competía en blancura con Rajoy y una Espe, -igual de blanca pero el maquillaje hacía milagros- que no hacía más que repetir a los periodistas “¡Pa’habernos matao tos!” al mejor estilo Paco Martínez Soria, ha convertido lo que podía haber sido una tragedia en una tragicomedia. Tragicomedia que dará que hablar a todo el mundo y será tema de sorna y choteo a todo el progresismo del país.

Sin embargo, ellos han estado en un tris de perderlo todo de golpe: la LOE, el Estatuto, las elecciones, la unidad de España, la presidencia de Madrid,... su vida. Espero sinceramente que recapaciten en lo más hondo de su ser sobre la realidad de las cosas, sobre lo importante y lo ruin, sobre lo divino y lo humano, porque han nacido de nuevo para poderlo hacer.

Han vivido en sus propias carnes la cruel realidad del dicho latino que envuelve nuestras vidas: Memento Mori.

...y vaya si se han acordado.

miércoles, noviembre 30, 2005

Ciencias y no opiniones.

Como últimamente voy de culo en el trabajo, no me da tiempo, ni de leer mi barrio blogosferil, ni de redactar nada con cara y ojos. Sin embargo, os transcribo una entrevista curiosa a Albert Riba, presidente de la asociación Ateos de Catalunya, que he encontrado en El Periodico de hoy.

Catalán y Ateo. Amigo de Losantos, sin duda.

Saludos!



ENTREVISTA // ALBERT RIBA, PRESIDENTE DE ATEUS DE CATALUNYA
"La escuela debe enseñar ciencias, no opiniones"

• En pleno debate de la LOE, pide la supresión de la Religión en los centros públicos

por NÚRIA NAVARRO

Barcelona, 1947
Funcionario del Estado
Ateus de Catalunya está en la Lliga per la Laïcitat

Dice Riba que llegó al ateísmo desde la madurez y la profunda reflexión. El presidente de Ateus de Catalunya pide para sí, y para el 15% de la población que comparte su cosmovisión, que les dejen vivir sin Dios. Por eso, en pleno debate de la LOE, exige la desaparición de la asignatura de Religión de la escuela pública.

--¿Tan claro lo tiene?
--Muy claro. La escuela tiene que enseñar ciencias, no opiniones.

--Para entender la cultura occidental no vienen mal...
--Lo que se discute es la existencia de una asignatura confesional. Explicar la historia sagrada. Dar por verdad cosas de las que no hay pruebas. Me parece bien que la gente crea en mitos ya existentes en Egipto y la India, copiados luego por Israel para justificar su política imperialista entre los años 1500 y 500 de nuestra era. Pero que no se den en la escuela.

--Será asignatura optativa.
--Lo sea o no, significa que se le da el mismo valor a la religión que a las matemáticas. Y no lo tiene. Además, ¿por qué enseñarla durante 12 años, dos horas por semana, cuando Filosofía o Historia del Arte se imparten sólo dos años? Esta asignatura tiene que enseñarse en la iglesia, en la mezquita, en la sinagoga. Cada uno tiene el derecho de enseñar su religión tanto como quiera. Pero no en la escuela, que es un espacio común.

--Los fieles quieren que compute.
--¡Es que si no se les acaba el chollo! En este país hay 55.000 maestros de religión. Es un ejército que da unas cuantas clases y luego va bien para dar la tabarra en las manifestaciones, en la COPE o donde haga falta.

--¿Tan onerosa le parece la influencia de la Iglesia católica?
--Tiene una influencia social y política fuera de toda lógica. La Constitución dice que el Estado es aconfesional, pero desembolsamos miles de euros para mantener a 500.000 personas. Pagamos sueldos a curas, monjas, capellanes militares y profesores de religión; mantenemos iglesias y permitimos que tengan exención de impuestos.

--En la renta, uno es libre de poner la cruz donde quiere.
--¡Una tomadura de pelo! Aquí paga igual el que la pone y el que no. Y lo más grave es que en los acuerdos de 1979 se dijo que, en el plazo de tres años, la Iglesia debía autofinanciarse. Han pasado 30 años y seguimos igual. En 1991 se inventaron la asignación tributaria, pero el primer año ya les faltaba dinero... Ahora piden el 0,80% de los presupuestos para... ¿autofinanciarse? ¡Dé qué!

--El Estado subvenciona sindicatos, partidos, asociaciones de vecinos...
--Si la gente se rasca el bolsillo para ser socio del Barça, del club de ajedrez o del partido ecologista, que los socios de la Iglesia paguen la cuota. Cuando eso ocurra, veremos si pueden o no mantener las infraestructuras que tienen. Y a partir de ahí, ya hablaremos de si se les puede subvencionar alguna actividad.

--Suena tajante.
--¿Hay algún grupo social que tenga privilegios en este país? La Iglesia. Y este inaudito privilegio está recogido en los acuerdos entre España y la Santa Sede de 1975 y 1979, que modifican el concordato franquista de 1953. ¡Hay que suprimirlos! Son acuerdos preconstitucionales. Además, ¿por qué los pactos tienen que ser de Estado a Estado?

--¿Habla de España y el Vaticano?
--Sí. Se pueden tener acuerdos con el Vaticano sobre pasaportes, fronteras, intercambio económico. Pero que decida nuestras fiestas o la asignatura de Religión... ¡Cuando el Vaticano es uno de los estados que menos acuerdos internacionales sobre derechos humanos ha firmado y menos transparencia tiene en sus finanzas! Habría que denunciarlos.

--Muchos no piensan así.
--El problema es que no existe un quién es quién de la religión en España. Los datos aportados por el CIS y la Fundación Santa María revelan que, en España, un 80% se autodefinen como católicos; algo más del 15%, como irreligiosos, y el resto, de otras confesiones. Por tanto, la segunda opción del país es la de los ateos o irreligiosos, muy por encima de la suma de las otras religiones.

--Aun así, el 80% es el 80%.
--De ese 80%, los que ponen una cruz en la declaración de la renta rondan el 30%. Y los que van a misa no llegan al 10%, según la Iglesia. ¿Son católicos quienes no les cuesta un euro su religión y no van a misa?

--Oiga, ¿por qué la COPE se mete poco con ustedes?
--Creo que hay una expresa prohibición por parte de los obispos de hablar de los ateos. No les tememos, no les debemos nada y nuestro discurso es coherente. Somos peligrosos.

--Tranquilícelos, por si acaso.
--Yo no tengo interés en demostrar que Dios no existe. Sólo pido que me dejen vivir sin Dios.

lunes, noviembre 28, 2005

La Moral del Diablo

No acostumbro a hacerlo, pero hoy transcribo -y suscribo- un artículo de Pilar Rahola, aparecido hoy en El Periódico y que me ha parecido bastante ilustrativo de la calaña moral que gastan los de siempre.

La Moral del Diablo

La farsa es un género que siempre me ha resultado simpático. A diferencia de otros, más ampulosos y solemnes, éste no engaña, es tan ingenuo en su formulación, que enseña trampa y cartón sin demasiados camuflajes. A pesar de la voluntad épica de sus protagonistas --siempre convencidos de protagonizar la historia-- la política tiene una tendencia irrefrenable a la farsa; tanto, que es la culpable de haber llevado este género menor hasta hitos memorables.
El último rifirrafe entre el PP y el PSOE, por ejemplo, merecería formar parte de la mejor antología de la farsa española, y no tanto por lo dicho como por la altura moral de alguno de sus protagonistas.
Situados en el epicentro de la campaña mediática contra el ministro José Montilla --es un alivio saber que la agenda de Mariano Rajoy se la escriben dos grandes de la letras españolas, Jiménez Losantos y Pedro J.--, el PP escogió como acusador al hombre más limpio e intachable del panorama parlamentario, Eduardo Zaplana. Y así, investido de la alta categoría que le otorgaba el báculo inquisidor, el diputado que más bien y más caro viste del mundanal político le espetó al ministro demoledoras invectivas que acabaron con el sermón de la montaña: "Señor ministro, le queda una salida digna: salir a esta tribuna y presentar la dimisión".
De esta manera fue como Zaplana, el hombre que aparecía lindamente en las grabaciones del caso Naseiro, el que fue condenado en su época presidencial por discriminar medios de comunicación valencianos, aquel que tuvo algo que ver con Tierra Mítica, empresa que hoy está en suspensión de pagos y que acaba de aparecer en un caso gravísimo de fraude fiscal, propietario de sus valiosas propiedades, y tan amigo de sus amigos, que lo era de un tal Julio Iglesias, al que, según parece, se le pagaban sus muchos servicios en paraísos fiscales, ese hombre fue la moral del reino, en el reino inmoral de la política sucia. Ciertamente, el PP no sólo ha recuperado el lema de la calle es mía, y se está divirtiendo como un niño, sino que ha decidido tratar al personal como si todos tuviéramos un ataque severo de amnesia. En cualquier caso, la farsa protagonizada por Zaplana es de las que marcan época.

ESTAMOS, pues, ante el acoso y derribo del PP como estrategia de oposición, y a tenor de los resultados que les da la tensión no parece que vayan a modificarla. Este todo vale frontal y exento de escrúpulos, se fundamenta en tres ejes centrales: la ocupación de la calle, el paseo del Cristo de la contrarreforma y el manoseo porcino de la cuestión catalana, llevada a extremos de esperpento valleinclanesco.
Sobre la primera cuestión, sólo un apunte. Personalmente estoy encantada de que la derecha, justamente esta derecha, sea quien se manifieste y no quien envía a la policía. Calle en mano, sin embargo, parece que la calle ya no es suya.
Sobre el segundo tema, sólo recordar que la España de la Contrarreforma ha escrito los momentos más obtusos de la historia de este país y ha sido la responsable, no ya de patrimonializar una lectura regresiva de la religión sino de usar el nombre de Dios en banalidades represoras. Desde los afrancesados, hasta los republicanos, muchos españoles saben lo que significó el dedo inquisidor de este Dios usado contra la modernidad. Y contra la libertad.
Pero vayamos al tercer eje, quizá el más hiriente: el uso perverso de la cuestión catalana, no sólo para alimentar la furia estomacal patriótica, sino para impedir un debate sano e inteligente sobre la propia España. La estrategia del PP es de una irresponsabilidad que va mucho más allá de los boicots u otras sandeces que ha producido, y que tiene que ver con la cuestión sagrada de la convivencia. Sin reparos y sin complejos, el PP ha mentido sobre el Estatut, ha permitido la voracidad alocada de los micrófonos cómplices, ha contemplado el descontrol de la catalanofobia y se ha sentido encantado con todo ello. El resultado no sólo es la caída del cava catalán, sino la imposibilidad de hablarnos, como gente adulta, entre pueblos adultos. Nuevamente, en coherencia con su tradición histórica, el PP usa el nombre de España para ir contra el debate sano, honesto y necesario de España. Y eso a pesar de que el Estatut presentado es una seria apuesta en favor de España, pero también lo eran las Cortes de Cádiz, y los predecesores de Zaplana las barrieron sin piedad.

ASÍ, LO que está negando el PP no es el Estatut, está negando el debate democrático sobre España, convirtiéndose en guardián de una especie de España atávica, mesiánica y casi bíblica que sólo puede estar al servicio de la intransigencia. Como si fuera un coto privado al estilo de Pazo de Meirás, la España que dicen defender está blindada a periféricos, divergentes, plurales, federales y otras gentes de mal vivir. A casi todos nosotros.
Y puestos a patrimonializar símbolos, ahora pretenden ser los garantes de la sagrada Constitución y, nuevamente calle en mano, amenazan con montar el teatro en la Puerta del Sol, subir 17 militantes como soles al estrado, y leernos 17 artículos de la susodicha, los mismitos que peligran por la maldad estatutaria. Con lo cual, la farsa llegará a la categoría del mito.
¿Estará José María Aznar entre los manifestantes? ¿Irán en tropel todos los grupos de extrema derecha que cabalgan por las cloacas de la democracia? ¿Cuántos de los de la primera fila votaron, en tiempos no tan remotos, en contra de las sagradas escrituras que ahora defienden cual brava Agustina de Aragón? ¿Y qué tendrá que ver España con todo este despropósito?
En fin, ciertamente la farsa es un género simpático. Sean actores, sean farsantes vocacionales, siempre enseña la trampa que lleva dentro.

Pilar Rahola

viernes, noviembre 25, 2005

15 de agosto, Navidad.

Ya hace muchos días que venimos “padeciendo” toda la parafernalia navideña en nuestras poblaciones. Las calles están adornadas con sus luces -apagadas aún-, los escaparates de las tiendas están llenos del sempiterno Papá Noel, el calvo de la lotería nos regala el oro y el moro por unos pocos euros, los turrones ya llevan semanas en los grandes almacenes y hasta los chinos visten sus cutre-salchicheros negocios con bolitas de navidad. ¿Qué está pasando? ¿Tantas ganas hay de celebrar la Navidad en esta sociedad que nos ponemos en marcha a mediados de agosto para disfrutar su tan manido “espíritu”? La realidad es, como siempre, bastante más prosaica.

En el mundillo comercial existe la tendencia a organizar el año en campañas, dado que existen épocas del año en que se concentran especialmente las ventas, normalmente relacionadas a celebraciones y fechas concretas del calendario. Las rebajas, San Valentín, el día del Padre, Sant Jordi (sobre todo en Catalunya), el día de la Madre... toda una retahíla de conmemoraciones en que la gente se ve obligada a comprar más o menos forzadamente por presión social y que hace que los diferentes sectores vayan haciendo su agosto particular según vaya avanzando el año. El summum llega en Navidad, donde la fiebre consumista se dispara a tope y la gente consume con desespero paranoico. 719 euros de media por cabeza en Catalunya, ahí es nada.

Todo el año está organizado con estas campañas, pero curiosamente hay un peligroso “vacío comercial” en el año. Una vez acabada la campaña escolar a mediados del mes de octubre, resulta que no hay ninguna fecha en el calendario que comercialmente sea suculenta hasta las fechas de Navidad. La fecha que debería ser el puente para el comercio sería Todos los Santos, pero el intento de generalizar el Halloween anglosajón en estas tierras ha resultado fallido, las floristas venden cada año menos flores para los difuntos y los panellets se han quedado circunscritos a Catalunya, con lo que hay un periodo de casi dos meses en que el comercio no puede dar excusas a la gente para comprar compulsivamente. Los negocios se resienten.

La solución encontrada es sencilla, aunque antinatural: Intentar avanzar lo máximo posible la campaña navideña para tapar ese agujero en el calendario. Los comerciantes, que son los responsables pecuniarios de adornar las calles y de dar al comprador la sensación de que se está en una campaña o en otra, estiran las gomas de las fechas y comienzan, cada vez más tempranamente, a imbuir a la gente el “sentimiento” de Navidad a fin de forzar al cliente a comprar antes de tiempo, sabiendo que cuando lleguen las fechas verdaderas el consumidor habrá consumido lo que ha comprado hace un mes para ese momento y volverá a comprar ahora. El truco, la mayoría de las veces, funciona.

Asimismo, las entidades de barrio, como obtienen buena parte de sus ingresos con la venta de la lotería, comienzan a venderla todo lo antes posible con el fin de vender el máximo, “obligando” a Lotería Nacional a adelantar a su vez la emisión de lotería de Navidad a mediados de julio. Todo ello hace que la sensación que tiene el personal de la calle es que la Navidad se está celebrando cada vez antes y cuando llegan realmente las fechas llevamos un empacho navideño que te hace, directamente, aborrecerlas.

Pero... ¡no hay que desesperarse! Al menos, los comerciantes han tenido la delicadeza de quedar entre ellos en encender las luces de la calle a primeros de diciembre.

¿O era a finales de Noviembre?

Navidad, Navidad...¡Dulce Navidad!

jueves, noviembre 24, 2005

Las selecciones podencas

125 votos en contra y 43 a favor, este ha sido el resultado de la votación efectuada por la federación internacional de patinaje para aceptar o no a la federación catalana en competiciones internacionales. Para unos una victoria que afirma que España es una e indivisible, y para los otros una derrota temporal con un “à la prochaine” al mejor estilo independentista quebequés. Sin embargo, los que realmente pierden en esta absurda disputa política vestida de deportiva somos todos, y en especial las entidades deportivas de base de todo el país. El día que los políticos se dediquen a hacer su trabajo bien, este mundo será un paraíso.

Aparte de las consideraciones meramente políticas de si Catalunya puede o tiene derecho a actuar de forma segregada del resto de España, lo que no puede ser es que en estas disquisiciones se estén despilfarrando una barbaridad de dinero público tontamente. Las diferentes federaciones deportivas, ya sean de ámbito estatal o de ámbito autonómico, están directamente financiadas por el estado, por lo que nos encontramos que cualquier actividad que estas desarrollen son pagadas en buena parte por el erario público.

Como ya he dicho en más de una ocasión, las relaciones entre entidades, ya sean deportivas, sociales o económicas, se rigen en mayor o menor medida por el “quid-pro-quo”, por lo que nada es casual o altruista. En el caso que nos afecta, las diferentes delegaciones han debido “ganarse” el voto de los países afectos. Unas comisiones bajo mano -siempre negadas, faltaría más- son un buen recordatorio para asegurarse el sentido del voto; comisiones cuyo origen no es ni más ni menos que los presupuestos de las federaciones, es decir, dinero público.

Para que la votación haya salido como ha salido, ha habido un engrase de “ejes” brutal tanto por la parte española como por la catalana. Este detalle no tendría mayor importancia y se podría ubicar dentro de la tónica general del dinero público, pero resulta que todo este dinero -estamos hablando de varios millones de euros- se escatima a los clubs y entidades deportivas de barrio, los cuales ven reducidas constante y drásticamente sus subvenciones año tras año, mientras que la demanda de este tipo de equipamientos por parte de la sociedad aumenta día a día.

Tan asfixiante resultan los recortes de fondos que no pocas entidades se ven obligadas a reducir costes y actividades, aumentar el grado de endeudamiento, o directamente desapareciendo, cuando la tendencia debiera ser la contraria. Por el contrario, las federaciones nacionales y territoriales no hacen más que aumentar sus presupuestos al aumentar las asignaciones para las competiciones internacionales. Las selecciones nacionales y autonómicas, así como las disputas internacionales entre las diferentes selecciones, se han convertido en una sangría de tal calado que están matando el deporte de base que las nutre.

Mejor harían todos en dejar el baldío terreno de la política deportiva a un lado y dedicar sus esfuerzos a que la gente pueda hacer deporte con un mínimo de calidad, porque no lo están haciendo. Mientras unos se están sacando los ojos debatiendo si son galgos o son podencos, mejor que hagan una partida para comprar flotadores para los próximos mundiales de natación. Los vamos a necesitar.
¿Galgos o podencos? Ya da lo mismo.

miércoles, noviembre 23, 2005

La perdida religiosidad de las bodas

Hoy se ha hecho público que, por primera vez en la historia, el número de matrimonios civiles ha superado a los efectuados con el rito católico en Catalunya. De hecho, los datos, no son ni más ni menos que la confirmación de que la iglesia, cada vez más, está siendo apartada por la gente a su verdadero entorno. La iglesia católica, que durante tantos siglos ha sido la única que poseía el derecho de efectuar matrimonios, está perdiendo éste derecho ganado a fuerza de contactos con el poder.

A este incremento de las bodas civiles no es ajeno el aumento de la inmigración, la cual al provenir de múltiples países, culturas y religiones diferentes, no pueden, en orden a la libertad de culto ser obligados a un matrimonio confesional concreto. Y máxime cuando la misma iglesia católica no recomienda -por no decir prohíbe- las bodas religiosas entre cónyuges de diferentes religiones, e incluso, entre diferentes confesiones dentro del mismo cristianismo. El laicismo, una vez más, une, mientras que la religión, como siempre, separa a las personas.

Todos los trámites para una boda (que vale la pena recordar que simplemente es un contrato mercantil en el cual una pareja obtiene una serie de beneficios y obligaciones oficiales), son extremadamente más cortos, sencillos y -lo que es más importante- más baratos que los efectuados en una iglesia, con lo cual, dada la carestía actual de la vida, es una opción que cada vez más es escogida por las parejas. Si encima, la cosa sale mal, los trámites, igualmente son más sencillos y en caso de violencia doméstica es más fácil de actuar desde un punto de vista judicial.

Sin embargo, las estadísticas dicen que son las parejas mayores de 30 años las que mayor uso hacen del matrimonio civil, al contrario de las parejas menores de esta edad, las cuales en la proporción de un 60% prefieren el rito católico al civil. El porqué es bien sencillo a la vez que desesperante. A parte de que, en una buena proporción, las bodas jóvenes se producen por una presión social del entorno familiar a la cual los jóvenes no saben sobreponerse, existe una inmensa proporción de parejas -y sobretodo mujeres- a las que el hecho de vestirse por un día de princesita, ser el centro del espectáculo y el aparentar sobremanera, “les mola cantidad”. Y lo peor es que no hace falta ser de familia “bien”.

Familias de toda condición y posibilidad pecuniaria entran en este juego de las apariencias, y no son pocas las que se han de endeudar de mala forma, para poder sufragar los gastos absolutamente demenciales que una boda “tradicional” comporta. Lo importante es el “que dirán”, y no qué es lo que se puede asumir. No pocas veces, la unión de la pareja se rompe al poco tiempo y deja a las parentelas la sensación de haber hecho el gilipollas y de haber despilfarrado tontamente una cantidad impresionante de dinero. Es cuando han madurado un poco y cuando vuelven a rehacer sus vidas que se decantan, entonces, por la boda civil.

En definitiva, que para quererse de verdad no hacen falta papeles oficiales de ningún tipo en que se especifique que nadie pertenezca a nadie. Ya bastante boda se efectúa con el banco con el cual vas a estar casado el resto de tu existencia...

...y la de tus descendientes.

martes, noviembre 22, 2005

La dudosa libertad del pensamiento religioso

Durante estos días estamos viviendo el debate de la nueva ley orgánica de educación con una intensidad que, a mi parecer, sobrepasa con creces el margen de lo conveniente. Unos piensan que la educación debiera ser laica, otros que la religión ha de ser obligatoria y a otros, la mayoría, les da lo mismo y quedan a la expectativa de lo que los políticos llegan a imponerles. En lo que tanto unos como otros coinciden es en que todos quieren defender -a su forma- lo que ellos definen como “libertad de pensamiento”. A mí que me perdonen, pero mezclar corrientes filosóficas de pensamiento con las cosmogonías del mundo que ofrecen las diferentes religiones (muchas de las cuales rozan, si no superan ampliamente, el límite de la superstición), es como mezclar churras con merinas.

Dentro del término “libertad de pensamiento” los políticos actuales están incluyendo con calzador la idea de “religión”. Sin embargo, una religión que fundamenta su teoría en una “fe”, es decir, en algo que se ha de creer a pies juntillas sin ponerse en ningún momento en duda, es algo que se sitúa en las antípodas de lo que se puede considerar “pensamiento”. Aún así, se les sitúan a ambos en el mismo plano educacional. Evidentemente el político con este juego de palabras, lo único que pretende es conjugar los intereses de la verdadera libertad de pensamiento con los milenarios derechos de pernada de las estructuras organizativas de las diferentes religiones, es decir, sus iglesias.

Que una religión exija un tratamiento educacional concreto, basándose en la libertad de pensamiento es algo que roza el cinismo, ya que ellas mismas se basan en dogmas que no permiten planteamientos alternativos. Un pensamiento libre, es, de por sí, libre, es decir, no hay dogmas que encorseten el pensamiento humano, por lo que todo el mundo puede tener su propia línea de pensamiento. Una religión no permite este tipo de veleidades, ya que dejaría de ser una fe para pasar a ser, simple y llanamente, una opinión, y no la transmisora de una “verdad revelada” cómo orgullosamente proclaman.

Sin embargo la propia dinámica humana deja a la religión en el oscuro bando de la superstición, eso sí, oficial. Las constantes luchas de religión no son más que un claro ejemplo de este problema. En cuanto que alguien ha osado a pensar con cierta divergencia dentro del seno de una religión cualquiera, o bien ha sido suprimido radicalmente, o bien ha habido lucha interna que, en un no poco número de veces, ha provocado la creación de nuevos tipos de religión, y con ello, de tipos de iglesia. Mención a parte merecen las diferentes guerras entre religiones, las cuales han conformado trágicamente la historia de las comunidades humanas durante los últimos milenios.

Cabe destacar que las religiones todas ellas, en un principio, intentaban transmitir una serie de valores filantrópicos basados en la dignidad humana y el bien universal, pero fueron desvirtuados al usarse como excusa para el mantenimiento de los intereses políticos y sociales de los grupos que las regían, por lo que, con el devenir del tiempo las religiones han dejado de ser lo que en un principio se propuso de ellas para convertirse en meras organizaciones políticas.

Visto esto, ¿qué sentido tiene entonces situar una religión en el campo de la educación, sino es desde un ámbito político-doctrinal? ¿No sería por tanto más juicioso prohibir la enseñanza explícita de ninguna religión, al igual que no se hace enseñanza de ninguna opción política concreta, y dejarla dentro de un campo estrictamente interior y personal?

Seguir los principios fundamentales del bien y la virtud humana no está ligado obligatoriamente -como se quiere dar a entender desde algunas partes- al conocimiento de ninguna religión, sino -simplemente- al conocimiento de esos principios y a la voluntad personal de la gente por seguirlos. La pertenencia a una religión, únicamente implica la pertenencia acólita a un grupo humano concreto, como lo puede ser formar parte de un partido político o ser aficionado a un equipo de fútbol, con lo que todo ello implica.

Si dejáramos las religiones colgadas en el fondo de un armario, este mundo mejoraría ostensiblemente.

¿Lo probamos?

lunes, noviembre 21, 2005

Cerdos, libertades y sanmartines

Si alguien creía que en este país la libertad de expresión en los medios de comunicación eran libertades fundamentales inviolables, le recomendaría encarecidamente que dejase de consumir según que programas de televisión. La realidad es muchísimo más dura y, lo que es peor, más execrable. O si no que se lo digan al juez Carlos Fanlo, el cual tras un artículo publicado en 20minutos en el que ponía a caldo al fascista nacionalcatolicista de F.J. Losantos, no solo ha sido amenazado de muerte telefónicamente -por lo que ha tenido que solicitar escolta policial- sino que el medio para el cual trabajaba, lejos de apoyarle en mor de una libertad de expresión coartada, ha hecho un escrito de disculpa para con sus lectores y ha suspendido su columna diaria. La derecha losantiana caza y derriba.

¿Qué teclas ha tocado el “señor” Losantos que ha hecho que un periodista de cierta entidad tenga que ser puesto en custodia policial por exponer sus -personales- ideas? ¿Qué oscuros teje-manejes manipula para que el periodista -y no olvidemos, juez- Carlos Fanlo haya sido despedido de un medio de comunicación? ¿A qué ha tenido tanto miedo el diario que se ha aprestado a dejar a un colaborador suyo con el culo al aire, dando una humillante y lamentable imagen de servilismo informativo?

Pero no se acaban aquí las preguntas. ¿Habría retirado la redacción de 20minutos la columna diaria del Sr. Fanlo si no hubiese levantado tanta ampolla? ¿Se habría jactado de una falsa libertad de expresión al mantenerlo en su publicación? ¿No hubo suficiente con la humillante retractación de Carlos Fanlo? ¿Porqué si es un artículo tan ofensivo como para decapitar a un periodista no se ha retirado el artículo de la web? ¿Puede existir en ello un afán de rentabilizar publicitariamente el asunto?

Por su parte, el ínclito y carrinclón “copero” sale absolutamente de rositas de sus continuos desbarres, insultos gratuitos y manipulaciones racistas proclamados a los cuatro vientos desde su cómodo y pío estrado apostólico. No hay nada como tener todo un conglomerado de acólitos radicales -tan nacionales como fundamentalistas católicos- para tener fuerza e imponer su ideología. Catalanes, vascos, socialistas, homosexuales o inmigrantes son escoria que se ha de barrer de su esplendorosa, grande y única España. La razón, para él, sólo es un periódico afín.

Que sepan los señores del 20minutos y los seguidores de Losantos, que muchísima gente hay que comulgamos con los pensamientos del Sr. Carlos Fanlo y que posiblemente acallarán una voz, pero no un pensamiento generalizado. La libertad de expresión, si existe, existe para todos, guste o no, y tachar de “analfabeto” al enfermo de alzheimer e indefenso expresidente español Adolfo Suárez, artífice del periodo más largo de paz de la actual historia de España, es uno de tantos sacrilegios que ha cometido usando su personal “libertad de insulto”. Consuela saber que a todo cerdo llega su sanmartín.

Pero jódase, “señor” Losantos, jódase. La familia Suárez ha tenido el buen gusto y la decencia de repasarle el señorío de un presidente del gobierno que no se puede defender con el arma más potente que existe, la palabra. Ellos no se han querellado contra usted.

Jódase.

viernes, noviembre 18, 2005

La droga de la bajeza personal.

Desde hace unos meses, cada miércoles a eso de las 8 de la tarde, una serie de vecinos del barrio de Horta-Guinardó, se entretienen a cortar la Ronda de Dalt para obligar al ayuntamiento de Barcelona a que quite la narcosala que les instaló a finales de julio. El atasco que forman es monumental, y pobrecillo del incauto conductor al que enganche. Pero por encima de las molestias que puede ocasionar la protesta de los vecinos, lo que realmente es abominable de esta actuación es el trasfondo de soberano egoísmo que destila esta movilización.

Una narcosala, por si alguien no lo sabe, es el nombre vulgar de lo que se suele llamar un Centro de Asistencia y Seguimiento (CAS), un recinto especializado en el que se sigue y se controla a la población drogadicta para dignificar en lo posible su enfermedad. En los CAS -entre otras acciones médicas- se suministra metadona sustitutiva, se recoge las jeringuillas usadas y se suministra todo tipo de material quirúrgico higienizado para disminuir los riesgos de infección de enfermedades tan letales como la hepatitis o el sida, tan comunes entre los drogadictos al compartir las jeringas y las agujas sin ningún control. En los CAS, asimismo, tienen una zona de “venopunción” en el que los propios afectados pueden pincharse con cierta intimidad y en condiciones higiénicas decentes.

Pero mira por donde, los vecinos del Valle de Hebrón, cómo -según ellos- no tienen ningún problema con la drogadicción en su barrio, dicen que no la quieren porque significaría la llegada del problema a su “inmaculado” barrio, cuando resulta que hay controlados más de 250 drogadictos que acuden diariamente a narcosalas del resto de la ciudad. La mierda, si la puede tener otro, ¿para qué tenerla yo?. Muy bonito.

Gente que escupe en la calle, que deja la basura fuera de los containers, que fuma porros compulsivamente, que deja los muebles tirados por las aceras y que dejan la mierda de sus perros en medio de la acera tienen la desfachatez de exigir al ayuntamiento que quite un equipamiento -que para más INRI se encuentra dentro del recinto hospitalario de Vall d’Hebrón- por problemático, cuando lo único que hace es bien tanto para la sociedad como para los propios afectados del barrio. A ellos les importa un rábano los afectados, como si quieren morir todos de sida y lo transmitan a decenas de personas. Ellos simplemente, no quieren ese equipamiento. ¿Miedo? ¿Ignorancia? ¿Manipulación pretenciosa de unos pocos?

La razón que esgrimen es la del problema de la drogadicción y los problemas de seguridad ciudadana derivados de esta, pero resulta que en Barcelona, a parte de este CAS, hay 12 más, y en ninguno de ellos se han producido una alteración remarcable del orden público, bien al contrario. Paradójicamente, los disturbios los están produciendo los vecinos “afectados” que en su obstinada oposición irracional han producido daños en los aledaños de la Ronda e incluso han llegado a atacar la propia narcosala produciendo daños al equipamiento que suman unos 23000 euros.

Este rechazo frontal y sin sentido es un ejemplo más de la sociedad egoísta y “lucrópata” que se está creando, en la cual lo único importante es lo que podamos sacar de beneficio económico y personal de nuestro entorno, sin importarnos las consecuencias o nuestra propia responsabilidad. La política del avestruz ante estos duros problemas sociales no es ninguna solución, porque el problema está ahí y cualquiera puede estar afectado. Cualquiera.

Alguien podrá reprocharme que hable así por que no tenga un CAS cerca, y tendrá razón. Yo solo sé que a escasos 100 metros de mi domicilio tengo un centro de acogida de indigentes y que en 20 años que lleva funcionando los vecinos no hemos tenido ningún problema -si acaso el problema que puede suponer un pobre hombre pidiendo pitillos a todo el mundo que se encuentra. También sé que en mi familia tuvimos una pariente drogadicta que murió ya hace más de 10 años de sida al contagiarse por intercambio de jeringas.

Pero eso, a ellos, no les importa.

jueves, noviembre 17, 2005

La condonada grasa de los ejes

Hace unos días saltó a la palestra que La Caixa había perdonado a los socialistas -así, por la cara- un préstamo de 6 millones de euros. A la oposición le faltó tiempo para recriminar semejante barbaridad, y dio alas a los boicoteadores “populares” para seguir con su particular cruzada anticatalana. Sin embargo, si miramos la realidad de las relaciones entre los partidos y la banca, haremos mejor de no meter la mano en el fuego por ninguno de ellos, podríamos ser, directamente, desintegrados.

Cualquiera que se encuentre en el mundo de los negocios y haya tenido que tocar los hilos de la administración o de las entidades, sabrá que el “quid-pro-quo” es lo que estructura todo tipo de relaciones de negocios. El proveedor, para conseguir el pedido o el negocio apetecido, ha de “untar” los ejes para que no chirríen. Es decir, o bien, repartir comisiones a diestro y siniestro entre los responsables, o bien, lo que suele ser más normal dado lo ilegal de lo primero, patrocinar actividades de diferentes formas para recibir -como premio- el negocio esperado o bien la continuación de éste. Yo te doy algo, pero quiero algo a cambio. Sencillo.

Los bancos y cajas, por su parte, utilizan su quid-pro-quo particular para ganarse la confianza del gobierno o los partidos políticos de turno, financiando a bajo costo a las diferentes formaciones en función de sus expectativas de asumir gobierno. De esta forma, los partidos de primera línea se reparten el grueso del dinero y los de segunda fila van variando sus porcentajes en la proporción que aumentan o disminuyen sus previsiones de voto.

La banca, en este caso, actúa de forma gremial creando entre los bancos una especie de fondo de garantía con el cual otorgar préstamos y créditos -para evitar los favoritismos de unos respecto otros- y que son avalados con las subvenciones oficiales que por parte del estado, recibe cada partido. Se trata de una apuesta arriesgada pero en el que los bancos tienen bastante más a ganar que a perder. Un gobierno que haya tenido un apoyo de la banca, difícilmente se pondrá en su contra. Nadie acostumbra a morder la mano que le da de comer.

Si llegado el caso la apuesta sale rana -caso de la gran cagada del Partido Reformista de Miquel Roca-, el crédito otorgado se puede condonar al estar legalmente establecido como una inversión. Un banco no puede perdonar, legalmente, una deuda, pero sí tener pérdidas por una inversión fallida. Y como tal está observado. Las Cajas de ahorro al no pertenecer sectorialmente a la banca privada -son a efectos legales una especie de ONG- actúan de forma más individual, pero no por ello distinta.

Todos los partidos del espectro parlamentario están endeudados hasta las cejas con la banca, y los socialistas, los que más, dadas las mayores necesidades pecuniarias -un partido de izquierdas no acostumbra a tocar mucho dinero- y las mayores expectativas de voto. El PP (léase derecha en general) lo está menos, pero no por que sean más “honrados”, sino porque dentro de sus componentes se encuentran empresarios y gente rica que no dudan en hacer directamente donaciones (por algo el PP no quiere la OPA a Endesa) y evitar de esta forma trámites oficiales siempre incómodos.

Total, que la banca siempre condona más tarde o más temprano las “inversiones” que considera fallidas. Es una forma de asegurarse su poder y su capacidad decisoria dentro de los órganos de poder político y, de paso, obtener pingües beneficios en su trato con la administración. Si no perdonara este tipo de créditos se podría encontrar con el mismo fallo que cometieron los judíos, los cuales fueron expulsados por Isabel La Católica por el muy cristiano objetivo de librarse del pago de unos cuantos millones de maravedíes prestados por ellos.

De los errores ajenos se aprende, claro.

miércoles, noviembre 16, 2005

Con E de Unificada

He de reconocer que en estas líneas acostumbro a tratar muy habitualmente temas políticos, pero es que aunque quiera evitarlos, estos nuestros políticos, y sobre todo los nacionalistas españoles del PP, me hacen volver una y otra vez en el tema. Ellos, como sigue siendo su tónica general, siguen con su quijotesca lucha contra los molinos de viento vestidos de gigantes. La paranoia de hoy es atribuir a Carod-Rovira el hecho de que en los trenes de RENFE, en vez de “Alta Velocidad Español” ponga simplemente “Alta Velocidad”. A este paso, y desde su punto de vista particular, el toro que mató a Manolete, seguro que era un descendiente de Macià que vestido de toro lo asesinó a traición.¡Hombre!¡Por Dios!

Todo lo que sea tocar el nombre de España, se vuelve un sacrilegio, el peor de los pecados. Su gobierno está ciscado en utilizar el nombre de España para conseguir réditos electorales rápidos y contundentes. Utilizarán a España en todo aquello que consideren que sea doloso para con sus adversarios políticos tildándolos de antiespañoles,e irónicamente,de “fascistas” si éstos no hacen a pies juntillas lo que ellos proclaman a los cuatro vientos.

Esta vez es que hayan quitado el apelativo “español” de los trenes. ¿Qué será mañana? ¿Obligarnos a todos a llevar una “E” tatuada en la frente al estilo de los judíos durante la Alemania nazi? Ya empezaron por obligar a todos los automóviles a llevar la “E” de España borrando de un plumazo toda la diferenciación provincial, que curiosamente funcionó correctamente durante los 40 años del franquismo más duro. Ahora no... ahora no hay nadie que sea de Barcelona o de Madrid o de Oviedo, ahora se es, obligatoriamente, de la ESPAÑA UNIFICADA. De locos.

Los alemanes o los italianos, por poner un ejemplo, tienen en sus matrículas, a parte del distintivo estatal, los distintivos de su región o estado en plena armonía. Uno puede ser del Véneto pero no es incompatible con ser italiano. Aquí, para el PP, si se es vasco, navarro, andaluz, o catalán es antagónico con ser español. ¿Qué patente de corso utilizan para repartir carnets de españolidad? ¿Un legado de cuarenta años, o las inmensas ganas de chupar del bote?

Mucho se preocupan de la E de “AVE”, pero parece que, por el contrario, las A y la V, les trae sin cuidado. Este tren, que se vende como el “Alta Velocidad Español”, solo dice la verdad en cuanto a la E, porque de “Alta Velocidad”, nada. No es sino una burda burla para con los usuarios y para con toda la España que pretenden defender. Un tren de gran velocidad que comunica la capital con los centros económicos de primer orden de Toledo y Lérida a la velocidad de vértigo de 200 kms/h con unas inversiones que son una auténtica sangría para los fondos públicos y a unos precios por kilómetro que son de juzgado de guardia, es una auténtica tomadura de pelo para con todos los españoles y para las expectativas de comunicación con los verdaderos centros de poder económico europeos.

Pero no nos engañemos, desde las bancadas de la derecha no existe ninguna intención de llegar a Europa, al contrario la odian a muerte, y por ello han puesto todas las trabas posibles para evitar abrir las partes más provincianas y oscuras de la España profunda al libre acceso de la modernidad. Esa España que tanto dominan, y a la cual quieren defender de cualquier novedad o reforma que pueda alterar el statu quo que tan bien les funciona desde hace muchas generaciones.

A lo mejor tienen razón en pedir que no les quiten la E de AVE, posiblemente sea lo único cierto de toda esa gran farsa.

lunes, noviembre 14, 2005

Manifestación de egoismo

Padre,¿cuanto falta para que todo sea como antes?. En esta pancarta que se lucía con mucho orgullo –supongo- y poca vergüenza se expresa toda la idiosincrasia de la manifestación contra la ley de la educación: Con Franco vivíamos mejor. Todo está dicho ya.

Lo mejor de la movilización es que, los que la han convocado, lejos de estar preocupados por la calidad de la educación que reciben el conjunto de los españoles, lo único que quieren es barrer para SU casa y, de paso, joder un rato a ZP. Si estos tienen que ser los que nos saquen de la cola de Europa en fracaso escolar, vamos aviados.

Libertad para los padres de elección de centros, autonomía y financiación para los centros privados, y más consideración para la asignatura de religión son las excusas para solicitar la retirada de la LOE. Libertad de elección para evitar que sus hijos tengan que convivir con pobres, moros y gitanos a la fuerza; dinero público para SOSTENER los negocios privados de unos pocos, y consideración para hacer proselitismo fundamentalista católico. Esa es la educación que quieren.

En el fondo les da lo mismo, a ellos les importa un rábano que las vidas de las gentes se desgarren por los continuos cambios de planes de estudio, que la convivencia entre gente de diferentes culturas se haga cada vez más viciada, o que no sepan hacer una O con un canuto. Les da lo mismo. Ellos son tan egoístas que solo ven lo que ellos quieren de la gente: que sean nacionalistas españoles y católicos practicantes. El resto de la gente son desviados mentales a erradicar cuanto antes mejor.

La educación es un arma que todos los partidos –todos- quieren dominar. Desde la extrema derecha –como se ha podido ver en la manifestación- a la extrema izquierda. Pero sin embargo, nadie tiene la decencia moral de pensar por el futuro de las personas a las que afecta la educación. Yo mismo, me vi obligado a dejar los estudios de geología porque un cambio de plan me lo hacía incompatible con mi trabajo. ¿A alguien le importó? A nadie. El jodido fui, simplemente, yo.

Déjense de tocar las “religiones” a todo el alumnado tanto unos como a otros por cuestiones políticas de poco pelo, y céntrense en hacer que la gente aprenda a leer, que somos el hazmerreír de Europa.

sábado, noviembre 12, 2005

De profesión: verdugo.

Hay veces en que la televisión, lejos de los programas basura que últimamente invaden la pequeña pantalla, te sorprende con una calidad de aquellas que remueve los más profundos sentimientos humanos. Este ha sido el caso de la emisión en el espacio de los viernes noche "versión española" del documental "Queridísimos verdugos". Cinta dirigida por Basilio Martín Patino en el año 1977, en ella tres verdugos encargados de ejecutar las sentencias de muerte del último periodo del régimen franquista -personajes totalmente reales- explican sus vivencias al respecto. El relato hiela la sangre del espectador por la frialdad y la naturalidad cotidiana con que los verdugos tratan sus "trabajos".

Hacía tiempo que la conciencia no se me removía con la intensidad que lo ha hecho con el visionado de este film. En él el director hace un seguimiento de una serie de ejecuciones durante los últimos años del franquismo, sus causas, el padecimiento de las familias de los reos, de los abogados, de los médicos, en contraste con la absoluta normalidad y cotidianeidad de los tres ejecutores. Una cotidianeidad de una sociedad subdesarrollada, profunda y oscura de una España que, desgraciadamente, aún no ha desaparecido del todo.

Los verdugos hablan de sus muertos, de las técnicas de matar, de las últimas acciones de los condenados a muerte con la misma familiaridad de quien habla de fútbol o de la partida de dominó del domingo por la tarde. Inquieta conocer que para esta gente el garrote vil es tan español como el flamenco o los toros y horroriza saber que era, simplemente, gente normal. Gente que de tanto vivir las sentencias, acabaron por ser las manos ejecutoras y hacerse garantes de la moral del sistema impuesta por la justicia de los verdaderos verdugos.

Hasta tal punto llega la naturalidad en la ejecución que no tienen ningún pudor en expresar juicios de valor sobre los ejecutados y la necesidad de acabar con la vida de tal o cual asesino -muchos de los cuales eran enfermos mentales, presos políticos y pobres desgraciados-. Contraponiéndose a los atroces relatos de los médicos del sufrimiento de los condenados (más de 20 minutos para morir), ellos lo solucionan con un "una vuelta rápida de manivela y listo para toda la vida". La muerte no tenía para ellos ningún pudor, ellos simplemente cobraban.

Estos tres individuos actuaban con la frialdad de quien mata un cerdo. Asesinos en serie vestidos de normalidad que lo único que diferenciaba de aquellos a los que ajusticiaban era que tenían un régimen político que les daba "legalidad". Incluso se molestaban cuando Franco tenía un momento flaco y concedía la indulgencia en el último momento. La abolición de la pena de muerte para ellos era, sencillamente, dejarlos sin trabajo. Normal que se opusieran.

Gente normal, gente de pueblo llano, sin estudios, que por salir de la miseria en que vivían no dudaron en hacer lo que fuera, hasta incluso matar a sangre fría a sus congéneres. Le recomendaría que la próxima vez que se planteé que usted jamás lo haría, revise el cemento de sus principios.

Hay más aluminosis en esta sociedad de la que parece.

viernes, noviembre 11, 2005

Preparados para tirar de un carro.

Está visto que como en este país los asuntos más básicos están totalmente solucionados, nos podemos dedicar plenamente al debate absolutamente trascendental de si el Estatut es separatista o no, de si Zapatero es antiespañol, o de si el cava catalán es peor que el champán valenciano. El hecho de que en las estadísticas europeas de la mejora de los sistemas educativos España se halle situada a la cola de los 25 estados miembros, es un nimio detalle sin importancia alguna para la sociedad. Según parece hay sectores a los que ya les va bien que seamos uno de los países con más cazurros por metro cuadrado de Europa. Vota y paga, que lo demás no te ha de interesar.

Los resultados son escalofriantes: 1 de cada 5 estudiantes españoles de quince años tiene problemas serios de lectura, mientras que en Finlandia es 1 de cada 20. Incluso en la “atrasada” y pueblerina Irlanda los estudiantes con problemas de lectura son 1 de cada 10. El fracaso escolar en España, con el dudoso honor de estar encabezado por Catalunya, ha aumentado en el periodo del 2000 al 2004 del 28’8% al 31’1%, siendo superados solamente por Portugal (39’4%) y la minúscula Malta (45%). Son unas estadísticas para estar la mar de orgullosos, verdaderamente.

Desgraciadamente, esto no deja de ser más que simples números que no afectan a los que han de afectar. Estos números no quitan el sueño a ninguno de los próceres de la patria que lejos de encaminar sus pasos para que esta sociedad sea una sociedad avanzada, rica y culta, dedican sus esfuerzos -tanto físicos como pecuniarios- a asuntos absurdos y vacíos de contenido, pero, eso sí, llenos de cantos de sirena fácilmente traducibles en votos fáciles y rápidos.

Patrias, nacionalidades, estatutos,... todo ello remueve las conciencias y da votos, el aumento de los gastos de educación para dar una enseñanza de calidad, definitivamente, no. Un 4’4% del PIB en educación, cuando la media europea es de un 5’2% lo demuestran. La Iglesia, por su parte, lejos de esforzarse por que la educación mejore ostensiblemente, se dedica a organizar una gran manifestación para que la religión sea asignatura obligatoria en las escuelas. Aprender a leer no es importante, lo importante es que se enseñe religión en las escuelas. Para mear y no echar gota.

No es de extrañar que los “reality” y los móviles tengan tanta aceptación en este país. Resulta más interesante que la gente se distraiga con insufribles programas de televisión y se movilice para defender el “mancillado honor patriótico” de un mindundi televisivo con ilegibles y caros SMS analfabéticos, que enseñarle a la población a separar el grano de la paja.

Nadie se tira piedras a su tejado, claro.

martes, noviembre 08, 2005

Ayudas a la desigualdad.

Hace ya tiempo que se conocía la existencia de “pelotazos” con los subsidios agrarios que la Unión Europea entrega a los diversos países que los reciben, por lo que no es cosa nueva. Sin embargo, hoy, lo que hemos podido comprobar es cómo el soberano pelotazo, no son los salarios falsos a los pobres temporeros, o las subvenciones a productos que después se destruyen para no bajar precios, no, sino las mismas subvenciones en sí. Intermon-Oxfam ha hecho público un estudio donde se demuestra cómo el 60% de las subvenciones van a parar al 15% de los propietarios, y cómo el 70% de los propietarios que reciben subvenciones se reparten un 17% del total del presupuesto de las ayudas agrarias europeas. Genial.

Si conocemos que entre ese 15% de terratenientes se encuentran gentes tan necesitadas de ayudas para mantener sus explotaciones como el príncipe Alberto de Mónaco, la reina de Inglaterra o nuestro espantajo patrio, la duquesa de Alba, no es de extrañar entonces las auténticas guerras entre países para el mantenimiento de dichas subvenciones. Lejos de ir a quien lo necesita, dichas ayudas no son más que una parte del suculento pastel europeo a repartir entre las familias más influyentes de los distintos países, los cuales marcan su cuota de poder en proporción de lo que son capaces de “chupar” de la “Casa Grande” europea. De auténtica vergüenza.

De mientras, Europa -léase los más influyentes terratenientes- está vetando la entrada de los productos provenientes de países en vías de desarrollo porque pudieran serles un estorbo en la comercialización de los productos de sus “ruinosas” plantaciones. Países que necesitan sacar sus productos para poder salir del subdesarrollo molestan a los ricos hacendados europeos porque obligan a bajar los precios de los productos que comercializan, bajando por tanto los amplios márgenes en que se mueven al monopolizar tanto la producción como la distribución.

Curiosamente, su mejor paraguas son los minifundistas europeos a los cuales, al solo manejar la producción, ven cómo sus márgenes se reducen cada vez más y a los que una apertura de los mercados significaría el cierre total de sus explotaciones y se oponen a él porque les va la vida en ello, haciéndoles el juego a aquellos que justamente les están haciendo la vida imposible por lo “bajini”.

Resulta curiosísimo ver el juego de los poderosos: cuando les interesa, bloqueo total; cuando les interesa, liberalismo económico. Jamás se mueve por las necesidades reales de la población mundial, si no es para explotarla vilmente, intentando sacar el máximo rendimiento económico. Los gobiernos, por su parte, poco hacen para equilibrar la balanza y hacerla más justa, al estar en buena parte controlados por estas mafias de guante blanco, y deberse a su autoridad.

Ahora toca que no pase ni un gramo más de lo estipulado en los convenios. Poco nos acordamos de cuando Argentina nos envió trigo a mansalva cuando nos moríamos de hambre durante la posguerra.

Que asco me produce la interesada amnesia humana.

viernes, noviembre 04, 2005

Moscas, miserias y obuses

París, la ciudad de las luces, está haciendo honor a este apelativo. Su corona de barrios periféricos, donde se acumula toda la pobreza de la inmigración lejos de los elitistas Campos Elíseos, está ardiendo por los cuatro costados. Un par de chavales electrocutados en un transformador, el detonante. Unas desgraciadas manifestaciones del ministro del interior francés, Nicolás Sarkozy, en el que se tildaba de “chusma” a los habitantes del extrarradio parisino, el viento que lejos de calmar los ánimos, no ha hecho más que encender aún más si cabe el fuego de la indignación.

París es una megalópolis de más de diez millones de habitantes en la cual se han juntado gentes provenientes de todo el mundo, muchos de ellos inmigrantes provenientes de las colonias francesas, que tras el fin de la colonización decidieron volver a la metrópolis. Sin embargo, no todos los que vinieron fueron ricos hacendados que al verse despojados de sus posesiones retornaron, sino que hubieron muchísimos que con ánimos de buscar una vida mejor prefirieron venir a Europa para probar suerte, ocupando los barrios baratos periféricos.

La acumulación de gente pobre, la desilusionante falta de salidas, el elevado fracaso escolar, el paro galopante, las diferencias culturales, religiosas, y la nula capacidad de la sociedad francesa autóctona de integrarlos debidamente -cabe recordar que muchos eran franceses de colonias-, ha hecho que la situación estalle de una forma violenta y semiorganizada en estos auténticos guetos modernos, donde los integrismos hayan su caldo de cultivo más óptimo.

Realmente, si aquí algunos se quejan de que en España hay mucho inmigrante, tendrían que ver algunos de los barrios de la periferia parisina. De hecho, este verano pasado, estuvimos unos cuantos días hospedados en casa de un buen amigo nuestro, el cual que tiene una bonita mansión en la periferia, en Cergy-Pontoise, a una hora de tren del centro.

La experiencia más chocante fue el ver que la población de raza blanca éramos una auténtica rareza. Asiáticos, centroafricanos, magrebíes... y contaditos blancos. Hasta tal punto éramos raros, que cuando paseábamos por la villa, nos abordaron varias veces -usualmente magrebíes- solicitándonos alguna calle, pensando que éramos habitantes autóctonos. Tal profusión de razas y personas diferentes por allí era normal para todo el mundo, a pesar de no ser un barrio marginal, y es fácilmente imaginable lo que debe ser en los barrios más deteriorados, algunos de los cuales se atravesaban con el tren.

En conclusión, el gran problema francés en estos momentos es el problema que se está dando, ni más ni menos, en todo el resto del mundo: la pobreza. Una pobreza que produce injusticia, racismo, desarraigo, desilusión y desesperanza, y que son un foco de continuos problemas sociales. Un problema que no puede ser maquillado ni solventado a cañonazos, como propone Sarkozy, eliminando la policía de proximidad, reduciendo los presupuestos a prevención y aumentando la represión, porque las moscas de la miseria humana no desaparecen con balas. Solo desaparecerán eliminando las desigualdades que permiten que mientras unos no tienen para comer, otros se gasten sus infinitos sueldos en inútiles coches de muchos millones de euros.

Esto está ocurriendo al lado nuestro, a unos pocos kilómetros. Esperemos que aquí, por una vez, y sin que sirva de precedente, los políticos se dediquen a lo que se han de dedicar, aprendan de los errores ajenos y pongan la tirita antes de que se produzca el corte.

Aunque mucho me temo que antes de que lo hagan, ya nos habremos desangrado.

jueves, noviembre 03, 2005

El prohibido derecho a debatir

Ayer tuve la valentía de ver en directo unas cuantas horitas del debate sobre el Estatut. Un poco del principio y por la noche hasta las votaciones. Y la verdad que resultó bastante ameno. Ameno para saber del palo que va cada uno, menos los de Coalición Canaria, que yo todavía no me explico que dijeron.

El papel más patético fue, sin lugar a dudas, el del PP. Su obcecamiento tal en sus posiciones demostró una vez más que su único juego es ir a reventar el gobierno de Sosomán. Lo demás le importa mil pares de pepinos. Ellos, simplemente se oponen. A lo que sea, pero se oponen. Tanto da que el debate vaya por unos derroteros y ellos salgan por los cerros de Úbeda. Para ellos, su demonio particular y único es ZP y hay que cazarlo. La excusa ahora es el Estatut, mañana será lo que sea.

Se han quedado solos. Solos en zafiedad, en mala educación, en acritud, en un estilo de debatir barriobajero y vacío absolutamente de contenido, y, porqué no decirlo, en resentimiento electoral. La cúpula que todos conocemos se niega a cualquier cambio, negando a los demás el más democrático de los derechos, el debate. Gritar, patalear e insultar se convierten en argumentos de total validez para imponer sus ideas. Si tenían algún atisbo de razón, con sus maneras groseras lo han perdido totalmente.

Han enarbolado unas banderas que se han tomado como suyas, con un estilo prepotente y mafioso en el que o piensas como ellos o estas contra ellos. Esa es la sombra del "bigotes" que de tan alargada ha convertido un partido de derecha moderada (centro -derecha, según él) en un partido reaccionario, tradicionalista y clerical al cual solo una delgada linea roja separa de ser un partido de extrema derecha. Se han comido totalmente el centro español. Mal asunto para España.

De Catalunya hablaron todos menos ellos, ya que como no les interesaba, hicieron caso omiso hasta de los tres ponentes. Rajoy solo dijo que él defendía a todos los catalanes... que pensaban como él, claro, porque si el 90% del Parlament está a favor del nuevo estatuto y las encuestas dicen que un 71% de la Ciudadanía también lo está
ya me explicará quienes eran "todos los catalanes". Bueno, tambien se le puede perdonar, porque el bueno de Rajoy, simplemente es la "voz de su amo". Me consta que es un cachondo y si no tuviera quienes tiene detrás, su talante sería muy diferente, pero... el "conducator" y su curia tienen mucho peso. Demasiado.

Al final, como era previsto, el Estatut pasó el primer cedazo. Ahora toca pasar el turmix del debate Constitucional y ya veremos por donde van las cosas.

Ah! y lástima que sea catalán, porque me declaro Labordetista convencido.

Yo, ayer, tambien les hubiera dicho... "Hala! A la mierda!"

miércoles, noviembre 02, 2005

Hoy, cuento: El atasco.

¿Alguien sabe decirme si ha tenido algo la Leti? Es que con eso de que se me haya escacharrado el PC, he quedado desinformado. Y como ningún medio ha dicho nada, pues...

En fin... por si acaso, les regalo a los papás este cuentecillo.


EL ATASCO

Es la última vez que se me ocurre hacer un pastel a base de manzana y plátano y casi comérmelo todo. Porque con aquello de que es época de algarrobas, y me pirran, me encuentro pues..., ¿Cómo decirlo?... en fin... ¡Que llevo 8 días sin ir al lavabo!. Me siento como el muñeco de “Michelín”, inflado a no poder más, y tengo que tener cuidado con los picos de las mesas; si pincho, darán la alerta química. Alguno se va a pensar que ha explotado la petroquímica.

Exageraciones a parte, la cosa iba en serio, y decidí poner una solución al problema aprovechando que era fiesta.

-Hoy, te sientas, y no sales hasta que te hayas aliviado mínimamente. –me dije-

Dicho y hecho. Me puse cómodo, me cogí mi lectura preferida y me encerré en mi pequeño lavabo. De hoy no iba a pasar. Sabía que después sufriría en silencio, pero la faena ya estaría acabada.

Transcurridas unas dos horas, y notando cierto movimiento intestinal que me dio cierta esperanza, hice un fuerte esfuerzo con el fin de expulsar aquello de mi cuerpo. Cerré los ojos y apreté... ¡Mmmmm!

Una voz, al lado mío, me distrajo...

-¡Venga, chico! ¡Un poco más, que tú puedes!

Me quedé estupefacto al ver delante de mí un clon mío, que me animaba a seguir con el esfuerzo. No había obtenido resultado satisfactorio del apretón, pero por algo que no llego a comprender, tenía una copia de mí mismo en plan “cheer-leader” delante de mis narices. Yo tenía la predeterminación de que hoy acababa la faena, y la acababa, independientemente que fuera yo solo o... yo acompañado de mí mismo. Total, quien me miraba me era conocido.

Otro movimiento intestinal, me hizo creer que la cosa tenía posibilidades y retomé el esfuerzo con la ayuda incondicional de mi otro yo, que me animaba apasionadamente. Al volver a abrir los ojos me encontré con dos clones míos añadidos al que ya había, todos ellos muy exaltados y animándome a conseguirlo. No había salido nada de positivo de aquellos abdominales forzados, pero el pequeño cuarto de baño de cuatro metros cuadrados, empezaba a quedarse pequeño con tanto “yo” empujándome hacia el éxito.

Otro retortijón. Cerré los ojos e hice fuerza durante bastante rato. Parecía la definitiva. Yo cada vez escuchaba mas gente dentro de aquel lavabo y una algarabía de apoyo cada vez mayor. A cada esfuerzo, el gentío de “yo mismos” alrededor de mi inesperado trono, se multiplicaba. Cuando abrí los ojos aquello era una mezcla entre el cuarto de los hermanos Marx y una final continental de fútbol. Banderas, trompetas, pancartas, bufandas... trasmitiéndome fuerza para que obtuviera mi gran trofeo o como quieran ustedes llamarlo.

Realmente, no podía defraudarlos. No conseguirlo sería fallarme a mí mismo... nunca mejor dicho.
Pasado un rato en que las decenas de “yo mismos” que se encontraban apiñados alrededor mío, se lo estaban pasando en grande haciendo “la ola”, e incluso coreando eslóganes del tipo “¡Este lavabo, lo vamos a cag...!” y “Mucha m..., mucha m... ¡Eh!¡Eh!” (ruego excusen la escatología de mis clones), sentí unas fuertes convulsiones en mi interior que hacían presagiar que mi objetivo sería alcanzado en breves momentos.

Y así fue. Hice un último y tenaz esfuerzo y tras un momento de gran dolor, un cósmico sentimiento de alivio y felicidad inundó todo mi cuerpo, acompañado por el paroxismo del casi centenar de “yoes” que se abrazaban, gritaban, saltaban e incluso lloraban en aquella diminuta lata de sardinas en que se había convertido mi excusado. Aquello era la locura.

Una vez recuperado del esfuerzo, y tras adecentar mi “dos de oros”, me levanté de mi dura butaca entre los vítores de mis eufóricas réplicas. Procedí a estirar de la cadena y un gran estruendo de agua se llevó al causante de mis padecimientos. Cuando se calmó el fuerte ruido, un silencio radical invadió el ambiente y descubrí que me había quedado de nuevo solo en la inmensidad de los cuatro metros cuadrados de mi baño.

¿Cómo salieron? ¿De donde salieron? La verdad que ni lo sé ni me importa. Solo sé que estaban allí y me dieron su apoyo en un momento en que los necesitaba. Otro gallo nos cantaría a todos si tuviésemos siempre a alguien como ellos que nos apoye incondicionalmente en los momentos duros.

¡Huy! ¡Los pantalones! Ustedes perdonen.