Publicidad

lunes, mayo 22, 2017

Khodinka 1896, cuando hambre y postureo se unieron mortalmente

Campo de Khodynka
Campo de Khodynka
El hecho de encontrarse en medio de cualquier aglomeración humana, ya sea de una manifestación, de la salida de un partido de fútbol, o de un sábado a principios de mes en cualquier centro comercial es, para mí, una sensación, como mínimo inquietante. Y la verdad es que no es para menos si pensamos que el comportamiento humano, en un momento de emergencia, deja totalmente aparcado su raciocinio y actúa como si de una estampida de ñus se tratara. Es decir, "tonto el último". Este comportamiento que de racional tiene poco pero mucho de animal, hace que en cualquier concentración, como haya la más mínima señal de peligro la gente se mate literalmente por huir de allí, aún a pesar de no conocer la amenaza, ni de si es real o no. Ejemplos hay a patadas, ya sea en campos de fútbol o en manifestaciones donde hay cargas policiales, en que la muchedumbre no duda en llevarse por delante a cualquiera que se encuentre en el suelo. Sin embargo, hubo una estampida humana en Rusia que se llevó la palma porque el detonante fue un simple rumor y porque las consecuencias fueron, sencillamente, terroríficas. Me refiero a la tragedia de Khodynka.

Recuerdo de la coronación
Recuerdo de la coronación
La Rusia de los Zares de finales del siglo XIX, vista desde la lejanía del tiempo, era una mezcla entre la Edad Media más oscura y el postureo más decadente del Despotismo Ilustrado, donde la aristocracia asociada al zar se llevaba todo lo bueno (todo) y, como no podía ser de otra forma, el común de los mortales las pasaba peor que el se tragó las trébedes. Y no estoy exagerando: los rusos pasaban hambre. Mucha hambre.

Coronación de Nicolas II
Coronación de Nicolas II
En este contexto social en que la Ley del Embudo funcionaba a la perfección en beneficio de los nobles, los fastos de conmemoración de la coronación del zar Nicolás II el 26 de mayo de 1896 (para los rusos, como seguían el calendario Juliano, era el 14 de mayo) tendrían que ser de una ostentosidad tan grande como lo era el territorio ruso. Es decir, tremebundo. Y para ello se decidió que el sábado día 30 de mayo (su día 18) se haría en Moscú una gran celebración para el populacho en los llamados Campos de Khodynka, un solar de 1 km2  situado al noroeste de la ciudad.

Comida y actuaciones gratis
Comida y actuaciones gratis
En este espacio inmenso, los gerifaltes rusos decidieron instalar teatros donde se harían actuaciones en directo, tiendas de venta de diversos tipos, 20 chiringuitos que repartirían cerveza gratis y unos 150 puestos desde donde repartir a la gente un pack con diverso merchandising de la que acabaría por ser la última coronación de un zar en Rusia. Un pack que consistía en un vaso de metal esmaltado con motivos zaristas, 1 libra de pan (unos 450 g), media libra de salchicha (unos 200 g), un pan de jengibre de unos 150 g, unos 350 g de chuches y varios recuerdos de la boda. Obvia decir que, en un país donde la hambruna entre las clases populares estaba cronificada, el conocer que se iba a repartir comida gratuitamente desató la pasión por no perderse el evento.

Vaso conmemorativo
Vaso conmemorativo
A pesar de que la apertura del recinto estaba programado para las 10 de la mañana de aquel día 30, tal fue la locura por poder recoger los presentes prometidos que a las 0 h del día 30, ya se acumulaban más de 200.000 personas. Cifra que quedó en una mera anécdota cuando unas 500.000 almas se agolpaban a las 5 de la mañana sobre las débiles cercas de madera que limitaban Khodynka. Los 1.800 cosacos encargados de mantener el orden se vieron totalmente desbordados y más cuando circuló el rumor de que no habría suficientes regalos para todo el mundo. La muchedumbre enloqueció.

En vistas del follón que había entre la gente por poder entrar cuanto antes mejor, la organización decidió abrir las puertas a las 6 de la mañana, lo que produjo una brutal estampida por alcanzar los chiringuitos donde se repartía la comida (no fuera que se acabase, claro). Sin embargo, se encontraron con una trampa añadida: el propio solar.

¡Que se acaban! ¡Que se acaban!
¡Que se acaban! ¡Que se acaban!
Khodynka, a parte de un solar muy grande a las afueras, era un campo de entrenamiento del Ejército ruso, por lo que estaba lleno de trincheras, pozos de cierta profundidad tapados con planchas e incluso tenía un barranco de un torrente cercano. En circunstancias normales no hubiera pasado nada, pero en un momento de estampida masiva y desbocada de gente, aquello se convirtió en una auténtica ratonera.

Víctima pisoteada hasta la muerte
Víctima pisoteada hasta la muerte
Las miles de personas a la carrera se encontraron con las trincheras cayendo a ellas por centenares, lo que provocó la muerte por aplastamiento de todo aquel que no era lo suficientemente rápido para salir y evitar lo que se les venía encima, pero no solo eso. Las planchas que sellaban (poco y mal) los pozos cedieron por el peso del inmenso gentío que se apiñaba alrededor de los enclenques kioskos que repartían los regalos reales, lo que hizo que la gente, desesperada por coger la comida cayera en masa, muriendo dentro de ellos, ya no tanto por la caída como por el continuo impacto de los cuerpos que les caían encima. Khodynka quedo lleno de cuerpos aplastados y prácticamente irreconocibles.

Según cifras oficiales, hubo 1.389 víctimas mortales y más de 1.300 heridos, si bien de forma extraoficial se comentó que fueron entre 4.000 y 5.000 muertos y otros tantos heridos.

Centenares de personas aplastadas
Centenares de personas aplastadas
Las autoridades, al frente de las cuales se encontraba el tío de Nicolas II, el Gran Duque Serguei Alejandrovich, que era el Gobernador General de Moscú, al enterarse de la tragedia, decidieron silenciar lo ocurrido y, deprisa y corriendo, recoger todos los cadáveres lo más rápidamente posible (los bomberos sacaron 40 cuerpos de uno de los pozos) y deshacerse de ellos en el mismo día. De esta forma, cientos de cadáveres se enviaron a sus puntos de destino y el resto se enterraron en un cementerio cercano al lugar de la tragedia, donde se habilitaron 1.800 tumbas y diversas fosas comunes. Se tenía que borrar cualquier rastro de la catástrofe, y se hizo.

Quedaba feo avisar de la tragedia
Quedaba feo avisar de la tragedia
En paralelo, Nicolas II seguía con la apretada agenda de sus celebraciones en el Kremlin ignorante del drama sucedido, y no fue hasta las 10 de la mañana en que fue informado del tumulto y de sus consecuencias. Apesadumbrado, se dirigió a las 12 hacia Khodinka con su esposa (Alexandra Feodorovna) pero, a parte del casi medio millón de personas que se agolpaba esperando sus obsequios -muchas de las cuales ni se habían enterado de lo que había pasado- y el poder ver al nuevo zar saludando a la plebe desde el pabellón habilitado para ello, no vio absolutamente nada.

Invitación a la coronación
Invitación a la coronación
La corte decidió seguir con la agenda prevista por el monarca a fin de no enturbiar aún más "tan feliz" día, y después de la comida con la reina madre, a las 8 se encaminó a la embajada de Francia donde se organizó un baile de gala con toda la flor y nata de la aristocracia y los representantes diplomáticos internacionales. Nicolas II se planteó el suspender los actos debido a la tragedia, pero tanto su camarilla como la embajada francesa le presionaron para que no las suspendiera por lo que había costado organizarla y para evitar un conflicto diplomático. Las víctimas daban lo mismo, y los 1.000 rublos por familia para los heridos (que se redujeron a pagar 90.000 rublos a los afectados), ya eran suficiente compensación... ¿para qué más? El nuevo zar claudicó y siguió con los fastos.

Sergei Alexandrovich
Sergei Alexandrovich
Cuando la opinión pública rusa se enteró de lo sucedido, se indignó y pidió enseguida la cabeza de los responsables de aquella catástrofe, lo que significaba la destitución inmediata, por incompetencia, del conde Vorontsov-Dachkov y de su tío Serguei Alexandrovich en tanto que organizadores de los actos. El inconveniente es que formaban parte de la familia real (todo quedaba en casa) y ante el peligro de que fueran castigados, diversos integrantes de la familia con cargos en el gobierno se plantaron ante Nicolas II y amenazaron con dimitir todos ellos si eran destituidos. Como era de prever, los únicos que pagaron por las muertes de Khodynka fueron algunos mandos intermedios que fueron los chivos expiatorios del desastre.

Galleta conmemorativa
Galleta conmemorativa
La tragedia de Khodynka conmocionó al pueblo ruso y abrió los ojos de forma brutal, a la necesidad de derrocar aquel régimen que se las daba de avanzado y moderno, pero que mantenía a su población en condiciones miserables. Más de uno consideró aquel incidente como un mal augurio para el reinado de Nicolas II; mal augurio que se confirmó en 1917 con la Revolución Rusa y en 1918 con el asesinato de toda la familia real.

Un ejemplo más de que las masas, sea en el sentido que sea, siempre son temibles. Siempre.

Entierro de los muertos del Campo de Khodynka
Entierro de los muertos del Campo de Khodynka

Webgrafía

domingo, mayo 14, 2017

Eurovision 2017: Un gallo, 5 puntos y últimos

Patética, ridícula, bochornosa... y tal vez me quede corto con los adjetivos que puedan calificar la actuación de España en Eurovisión de este año. Vale que Ucrania esté en guerra con los rusos y le hayan vetado a la representante rusa, pero lo del catalán Manel Navarro en Kiev es como para que Rajoy se encuentre encima de su mesa una declaración de guerra en toda regla de los ucranianos tras el penoso espectáculo que se ha podido ver en tierras ucranianas... y encima perpetrado por un catalán. Si nos tenían poca inquina, de esta o nos meten la Brunete por la Diagonal, o nos dan la independencia ipso-facto.

La canción "Do it for your lover", mala con avaricia usurera, ha quedado última con 5 míseros puntos. No ha sido el cero absoluto (honor que ostenta Remedios Amaya con "Quién maneja mi barca"), pero en una edición en que se repartían más puntos que los que reparte el DIA al cabo del año (jurado y televoto votaban por separado), 5 puntos es más indigno si cabe.

La canción, que puede ser perfectamente la sintonía mala de una cerveza de tercera, estaba interpretada por un grupo que parecía ser un grupo de amiguetes que se van a la playa a tocar la guitarra y a fumarse sus porretes. El gallo más grande que el gallo Claudio que se ha marcado Manel Navarro, ya ha asustado definitivamente a todos sus potenciales votantes, llegando al caso de que no le ha dado puntos ni tan solo Portugal... y cuando se llega a estos niveles, la hostia que se presagiaba tenía que ser de órdago y, así ha sido: el 26º. ¡Ole tú, chaval!

Conforme iban avanzando las puntuaciones de los jurados y en viendo que España no rascaba un punto, Iñigo y Luisa Varela han decido no hacer ni un comentario sobre la situación, y si bien en el furgón de cola se iban aguantado a cero con la representante alemana (pesa demasiado ser del Big Five, ver Eurovisión 2016: el handicap de ser del Big Five), unos ínclitos 3 puntos otorgados a traición ha dejado a los alemanes por encima. España pasaba a ser el peor de los 26 y a pesar de eso... mutis por el foro. Es de suponer que la vergüenza ajena ha podido con los presentadores. Con todo, el colmo ha llegado con el hecho de ni tan sólo hacer la tertulia final post-concurso. Colofón final a un auténtico despropósito al que, por desgracia estamos demasiado acostumbrados.

¿Y el concurso? Aunque parezca mentira, el resto de países también ha participado, si bien este año ha sido un tanto extraño, ya que, al contrario de otros años, no han habido canciones que destacaran excesivamente. La tendencia a hacer un espectáculo para agradar al público LGTBI (grandes votadores del concurso) a base de tíos buenorros y de tías  macizorras, ha hecho que los participantes fueran excesivamente parecidos (Suecia, Chipre, Austria e Israel eran intercambiables entre sí), por lo que el representante portugués -Salvador Sobral- con una balada con alma de fado, bastante ñoña para mi gusto, ha resaltado lo suficiente como para llevarse de calle el festival con 758 puntos por encima del representante búlgaro (615).

Personalmente, creía que Suecia (5º), junto con Gran Bretaña (15º) e Israel (23º) estarían por la banda alta, y aunque la discotequera canción "Hey Mamma!" de los moldavos Sunstroke Project me gustaba, no creía que fuera a estar muy arriba. Curiosamente, así ha sido durante las votaciones de los jurados, aunque con el televoto se ha remontado hasta la 3ª posición. Bien por ellos.

Destacable también el representante croata, Jacques Houdek, un émulo de Pavarotti que, con doble personalidad, cantaba tanto en falsete como en tenor una canción que parecía ser de Frozen; el cantante húngaro de etnia gitana, Joci Papái, que ha cantado una pieza muy sentimental y étnica pero que no ha enganchado al personal; el Adriano Celentano payasete del representante italiano, y la pareja rumana, que a base de gorgorito tirolés un tanto estridente y cansino, ha conseguido hasta la 7ª posición. Australia, con Isaiah -un joven cantante aborigen- y una canción melódica muy sentida, ha dado el punto exótico a una edición que no pasará a la historia por su calidad o por sus grandes "hits".

...excepto por el tremendísimo gallo de Manel Navarro, claro está.


¡Ole tú, chaval! ¡Ole tú!

Webgrafía

jueves, abril 13, 2017

¿Por qué las monas de Gibraltar son una Cuestión de Estado?

Las monas, un asunto de primer orden
El peñón de Gibraltar es una reivindicación del gobierno español desde que Felipe V, en razón de los Tratados de Utrecht (ver Catalan Bay o los catalanes que tomaron Gibraltar), decidió cederlo a los ingleses para ser confirmado rey por la comunidad internacional. Los ingleses, dada la posición estratégica de la plaza (controlando la entrada del estrecho homónimo), no están dispuestos a devolverla fácilmente -para desgracia de los españoles- y han usado todas las triquiñuelas posibles para no hacerlo. Tal es el (interesado) apego a esta roca que no han dudado a seguir a pies juntillas, y a nivel oficial, la superstición según la cual Gibraltar dejará de ser británico cuando muera el último mono que allí habita.

Macaco hembra y cría
Una de las grandes atracciones turísticas del Peñón, a parte del tabaco sin aranceles, ha sido durante mucho tiempo la población de macacos que habitan en las partes altas de la montaña. La principal característica de las monas de Gibraltar o monas de Berbería (Macaca sylvanus) es que son el único primate -a excepción del hombre- que puede encontrarse en libertad en suelo europeo, aunque son relativamente fáciles de encontrar en los bosques del norte de África, ya que están adaptadas a la perfección al clima mediterráneo en el cual viven.

¿Quién defiende a quién?
El origen de estos animales en Gibraltar es desconocido. Unas teorías dicen que son restos de las poblaciones que existieron en la península durante la última glaciación -cosa harto improbable dado que no se han encontrado ningún tipo de fósil que lo demuestre-, otras, más fantasiosas, atribuyen su llegada a la existencia de una gruta subterránea que, por debajo del mar, conectaría con las montañas de Marruecos donde viven habitualmente. La realidad es más prosaica, y según parece fueron introducidas por los musulmanes durante la ocupación de la península entre el siglo VIII y el siglo XV, ya que según estudios genéticos efectuados, las poblaciones actuales provienen de dos lineas separadas de Marruecos y Argelia. Los ingleses por su parte, no dudan en atribuirse el origen de la introducción a ellos mismos -con el dudoso honor de ser dianas con patas para sus prácticas de tiro-, ignorando que hay documentos anteriores a la ocupación inglesa que ya los citan.

Alfred Holmes cuidando las monas
Sea como sea, las poblaciones de dichos monos nunca han sido demasiado altas, ya que la falta de recursos naturales en una zona tan reducida, así como la existencia de águilas en el roquedo, que depredaban las crías, no lo hicieron posible. Ello, junto a la interesada superstición de los ingleses, hicieron que el asunto de las monas se convirtiera en asunto de estado, quedando el cuidado de la población de macacos desde 1710 hasta 1991 en manos del Ejército de Su Majestad. Cuerpo armado el cual, cada cierto tiempo, tenía que transmitir un informe a Londres con un censo que incluyera el nombre -a cada uno se le ponía un nombre- y sexo de cada uno de los individuos de la colonia de micos.

Peñón de Gibraltar
Tal era el celo por dichas monas, que en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial y en plena batalla de Arnheim, y en viendo que la población de monas era peligrosamente bajo (entre 4 y 7, aunque las fuentes no se ponen de acuerdo), el mismísimo Sir Winston Churchill envió una orden según la cual la cantidad de monos tenía que aumentar hasta 24, instando a tomar las medidas que fueran necesarias para conseguirlo. Se trajeron monos desde Marruecos para aumentar la población, y a fe cierta que lo consiguieron.

Los macacos pueden ser molestos
Actualmente la población de monas de Gibraltar ha aumentado hasta casi 300 individuos gracias a los turistas (quienes les dan continuamente de comer a pesar de que está penado con multas de hasta 500 libras si lo hacen) lo que ha provocado que una población tan grande en un espacio tan pequeño -menos de 7 km2- no haga más que dar problemas. Si tenemos en cuenta los hábitos pícaros, cleptomaníacos, e incluso violentos de estos inteligentes animales (ver El macaco japonés, el eslabón perdido de la inteligencia humana) que los convierte en una molestia tanto para los turistas como para los propios habitantes del Peñón, resulta normal que se hayan planteado controlar la población, aunque a algunos "llanitos" no les haga mucha gracia una reducción de sus efectivos.

Los monos de Gibraltar, a pesar de todo, parece que tienen la existencia asegurada para mucho tiempo, e incluso su exceso de población podría ayudar a aumentar sus poblaciones en el norte de África donde está declinando debido a la desaparición del bosque mediterráneo. Visto lo visto y si de las monas depende, mucho nos tememos que, desgraciadamente para los nacionalistas españoles, Gibraltar tardará mucho tiempo en dejar de ser británica.

Desde el siglo XVIII al servicio de Su Majestad.
Art. Rev. 01/03/11 20.45 146v


Webgrafía

jueves, abril 06, 2017

Hoy, salimos: El Pou de la Beleta

Sant Boi de Llobregat, gracias a su posición estratégica al comienzo del Delta del Llobregat (ver El delta del Llobregat, una costa en retroceso) ha sido una zona ocupada desde antiguo y de paso obligado entre la orilla izquierda y la derecha del río. Esta ocupación ha creado un interesante casco antiguo que se ha ido extendiendo conforme que el antiguo pueblo se iba convirtiendo en ciudad. Es precisamente a las afueras de este casco antiguo, pero conservando un fuerte sabor a pueblo, que encontramos el restaurante que os relato a continuación: El Pou de la Beleta.

Restaurant El Pou de la Beleta

  • Nombre: El Pou de la Beleta
  • Dirección: Carrer Lluís Castells, 37 (ver mapa)
  • Población: 08830- Sant Boi de Llobregat (B)



Puntuación: 5/10


  • Servicio: Amable y atento
  • Ambiente: Adulto e informal
  • Tipo de comida: Cocina de mercado, mediterránea, popular catalana
  • Precio: Menú del día (primero, segundo, pan, bebida y postre) 11.50 €. Menú degustación, 35€.


Opinión:

El Pou de la Beleta es un restaurante ubicado en una casa antigua de Sant Boi que se caracteriza por el carácter acogedor que desprenden las paredes de piedra que la forman. El restaurante, al ocupar una casa estrecha, se ve obligado a ocupar tanto la planta baja como el primer piso, por lo que la sensación de estar encajonados es bastante acusada, y más si contamos que el acúmulo de la numerosa clientela produce un ruido que puede llegar a molestar bastante. No dispone de terraza para fumadores en la calle, si bien dispone del patio interior de la casa habilitado, donde encontraremos el pozo (cegado) que da nombre al local.

La comida que sirven, al menos en el menú del día que consumí, al principio promete mucho, ya que la presentación está muy lograda, sin embargo decepciona bastante, habida cuenta que la calidad de lo que entra por los ojos no es la misma que lo que entra por la boca. Tal vez fuera por ser menú del día, pero resulta harto sabido que éstos son la tarjeta de presentación de cualquier local, por lo que me sorprendería que en platos de carta no se siguiera la misma tendencia.

Ensalada de marisco encharcada de aceite y líquido, churrasco a la brasa que resulta ser adobado y demasiado aceitoso, cuajada con miel que no cumple expectativas y un té verde reducido a cuatro hojas que no ocupaban el fondo del cestillo, es el resultado de mi experiencia gastronómica en este local. Con todo, el ambiente, el servicio y el local fueron muy agradables, por lo que equilibran el cómputo final de un restaurante que, cuando trabaje la calidad del producto tanto como su presentación, sin duda, puede llegar a ser un gran referente de la cocina de la comarca.


Un restaurante que promete más de lo que cumple

sábado, marzo 25, 2017

Hoy, salimos: Casa Carmen

Ir a cenar mientras esperas a que se haga la hora del pase de una película es una de las actividades que más o menos hemos hecho todo el mundo, sobre todo cuando la proyección es tarde y el cine está ubicado en un centro comercial. 

En estas circunstancias, normalmente las opciones pasan por comer cualquier cosa rápida y que no te entretengan demasiado, por lo que la oferta de restauración en las cercanías del cine suele ceñirse a bocadillerías, tapas o sitios de fast-food. Sin embargo, en el Centro Comercial Gran Via 2 situado en L'Hospitalet de Llobregat, entre todo el surtido de comida paso-volando, hay un local que, si le gusta comer bien por un precio ajustado, vale la pena visitar: Casa Carmen.



Restaurant Platillos Casa Carmen

  • Nombre: Casa Carmen
  • Dirección: Avenida de la Gran Via, 75 (ver mapa)
  • Población: 08908- L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona)



Puntuación: 9/10

  • Servicio: Muy amable y atento
  • Ambiente: Adulto, informal
  • Tipo de comida: Cocina de mercado. Estilo internacional. 
  • Precio: Principales entre 7 y 15 euros; postres, unos 4-5 euros; cerveza mediana (solo sirven San Miguel) por 2,25 €

Opinión:

En la terraza del piso superior del centro comercial Gran Via 2, justo delante de la entrada del cine, encontramos las grandes vidrieras de Casa Carmen, un restaurante de interior bastante amplio y bien equipado que, decorado en colores blancos y negros, propone un ambiente especialmente agradable, apto tanto para grupos como para tranquilas cenas en pareja.

La comida, servida con diligencia (hemos de recordar que estamos al lado de unos cines), sorprende gratamente al utilizar ingredientes de mercado y de una cierta calidad. Los platos, con recetas muy cuidadas y con unas presentaciones que no esperaríamos para un restaurante ubicado en un centro comercial, sirven unas raciones muy adecuadas, sabrosas y a buen precio, que convidan a disfrutar de ellos olvidándose de las prisas de los horarios cinematográficos.

Destacable son el salmón a la plancha con verduritas y salsa tártara (en su punto y mucho sabor), así como el pollo tikka masala, que sobre un lecho de arroz basmati y una salsa de especias y leche de coco, eran un auténtico placer para la boca.  Asimismo, los postres son dignos de mención, habida cuenta que no son industriales, sino artesanos (el helado tiene los cristales de hielo típicos), dando un broche de calidad a una cena. Como reverso, la escasez de surtido de cervezas (sólo ofrecen San Miguel), aunque lo suplen con una variada carta de vinos. El vino blanco de la casa, afrutado y fresco, merece la atención.

En definitiva, Casa Carmen es un local muy agradable donde pasar un buen rato disfrutando de una buena cocina en un lugar donde jamás te lo esperarías encontrar. 


Cocina internacional de calidad en un lugar insospechado

lunes, marzo 20, 2017

La misteriosa soledad de la ballena de 52 hercios

Comunicación de las ballenas
En el mundo actual, en que parece que todo el mundo se haya vuelto loco de un tiempo a esta parte, los que aún mantenemos alguna neurona en funcionamiento, no pocas veces tenemos la impresión de estar en medio del desierto más absoluto. El ver las cosas de un cierto modo mientras que los demás piensan y actúan exactamente de la forma contraria hace que la sensación de aislamiento, por no decir de bicho raro, se incremente a cada día que pasa. Más allá de esta sensación de estar más solo que la una, la naturaleza nos da ejemplos de lo que es estar solo de la forma más literal posible, ya sea en el caso de animales (ver Celia, el bucardo que volvió de la extinción) como en el de plantas (ver La prodigiosa vuelta de la extinción del café marrón), aunque existe un caso de soledad extrema que lleva a los científicos auténticamente de cráneo: la ballena de los 52 hercios.

El mar es todo menos silencioso
Si preguntásemos por cual es la parte más silenciosa del planeta, la mayoría de la gente no dudaría en señalar que el fondo de los mares sería una de esas zonas... si bien estaría incurriendo en un grave error. Error que vendría provocado por nuestra incapacidad de oír bajo el agua al estar diseñados a oír el sonido en el aire, y que esconde que, justamente por el hecho de que el agua es mucho mejor transmisor del sonido que el aire, los fondos marinos sean más parecidos a una juerga flamenca que a un monasterio cisterciense. Y es que, además de los ruidos ensordecedores de los motores de los barcos que navegan por el mar y de las actividades humanas que se producen en él (plataformas petrolíferas, por ejemplo), hay una gran cantidad de animales marinos que utilizan el sonido como forma de comunicarse dentro del agua, entre ellos, las ballenas.

Zona de Puget Sound
A raíz de la Segunda Guerra Mundial, los científicos se dieron cuenta que, además de los ruidos de los submarinos enemigos, había una infinidad de sonidos de alta frecuencia que se transmitían por el océano. Este campo, que resultaba absolutamente desconocido para los investigadores, despertó la curiosidad de la comunidad científica, descubriendo que los cetáceos en general y las ballenas en particular, emitían una serie de sonidos en muy baja frecuencia que les permitía mantenerse en contacto entre ellas aún a distancias muy largas. Las investigaciones llevaron al punto de ser capaces de distinguir la especie de ballena simplemente estudiando el tipo particular de "canto" de cada una de ellas. Sin embargo, en 1989, la US Navy detectó el sonido de algo que parecía una ballena pero que emitía en una frecuencia totalmente extraña.

Espectrograma de la ballena 52 Hz
Efectivamente, en plena Guerra Fría, los hidrófonos de la Armada Estadounidense ubicados en el Estrecho de Puget (Washington) tenían la función de controlar la posible llegada de submarinos soviéticos a aguas yanquis, pero aquel sonido no parecía tener nada que ver con los rusos y sí con un canto de ballena. El único inconveniente era que los rorcuales y las ballenas azules "emiten" entre 10 y 39 hercios y este lo hacía, nada más y nada menos que a 52 hz, una frecuencia que no tenía nada que ver con ninguna otra especie de ballena conocida.

El sonido, que se mantuvo como secreto militar atribuyéndose al rumor de un submarino soviético, fue captado repetidamente en 1990 y 1991, y no fue hasta el 1992 cuando la desclasificación de parte de los archivos de los hidrófonos permitió a los científicos de la Institución Oceanográfica de Woods Hole descubrir el hallazgo. El ruido seguía puntualmente el ritmo anual de llegada de las ballenas a aquella parte del mundo pero... ¿qué ballena podría emitir a semejante frecuencia? Nadie lo sabía y, de hecho, a día de hoy, aún nadie lo sabe.

Ballena Azul
Las investigaciones, que han permitido detectar el sonido año tras año en diversas zonas del Pacífico Noreste (hemos de contar que las ballenas pueden superar los 80 años de edad), han llevado a pensar que seguramente se trate de una ballena azul. No obstante, el perfil del sonido no corresponde a ninguna especie conocida, por lo que se supone que ha de ser, o bien un ejemplar con alguna malformación, o bien una especie híbrida. Sea uno o sea otro, lo que se tiene claro es que se trata de un único ejemplar, el cual debido a su extremada alta frecuencia, no podría comunicarse con el resto de sus congéneres, convirtiéndolo en poco menos que un fantasma. Un fantasma en vida, aislado, que vagando por la inmensidad del océano emitiría su canto sin que ningún congénere fuera capaz de oírlo. Solo.

Casi 30 años después de su descubrimiento, la ballena de 52 hercios continua siendo un absoluto misterio. Un misterio que despierta todo tipo de conjeturas entre los científicos pero muy pocas conclusiones fehacientes. Un misterio de un ser único que navega en la más completa soledad en medio del inabarcable mar, reflejo de la soledad y la fragilidad de todo un planeta que, como un ser único, vivo, navega desamparado en la inmensidad del oscuro océano que es el Universo.


Trayectorias detectadas de la ballena de 52 hercios

Webgrafía

martes, febrero 28, 2017

La crisis inmobiliaria del año 33: una crisis de hace 2000 años excesivamente actual

Construcción en Roma
Se dice que el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, y esto, los que nos dedicamos a indagar en los recovecos del pasado de la Humanidad sabemos que no es una vulgar opinión, sino un axioma categórico. Conflictos repetidos y calcados una y otra vez con unas pocas generaciones de por medio son la tónica general de una Historia que parece poner de manifiesto que el hombre será muy "sapiens" (el que lo sea) pero que memoria tiene menos que un pez. Y eso que, en una sociedad antigua y analfabeta tendría un pase por la imposibilidad de acceso al saber, no tiene perdón de Dios en las sociedades actuales, en las que el acceso a la información no es que sea fácil, sino sencillamente abrumador. En esta situación, la actual crisis económica no es una excepción y, si las mentes clarividentes hubiesen tenido la precaución de leer un poco de Historia y no hubiesen tenido los ojos tapados con billetes, hubieran visto que ya los romanos se encontraron en una situación clavadita a la que nos encontramos hoy día: la crisis del año 33.

No era lo que más les preocupaba
El año 33 para los cristianos es un año destacado por los acontecimientos que llevaron a la muerte de Jesucristo, sin embargo, para la cotidianeidad del Imperio Romano, aquello era una gota en la inmensidad del Mare Nostrum. Roma, con una población rayana el millón de almas (aunque se sospecha que jamás llegó a alcanzar dicha cantidad), en aquel año 33 tenía los pelos de punta, pero no por la supuesta resurrección de ningún judío, sino por la crisis que amenazaba con colapsar la economía del Imperio más potente del mundo conocido.

Ínsulas romanas
Por aquellos tiempos, la economía de Roma se basaba en el comercio, la producción agrícola, artesana y, sobre todo, por la expansión del Imperio, que proporcionaba suculentos botines en forma de metales preciosos y esclavos con los que seguir sacando rendimiento a los campos que daban de comer, de forma prácticamente gratuita, a los ciudadanos romanos. No obstante esta particular forma de obtener recursos, la sociedad acomodada movía su dinero de múltiples formas y una, que se demostró ser especialmente rentable fue el mercado inmobiliario... ¿les suena?

Típica economía productiva
Roma en aquel entonces era el ombligo del mundo. Todo aquel que pretendía ser alguien en aquella sociedad tenía que dirigirse a la Ciudad Eterna, habida cuenta que, como ciudad más importante del Imperio, era la que ofrecía un mayor numero de oportunidades. Esta afluencia desmesurada de gente hizo que se necesitaran muchas casas donde alojarlos, y como era imposible proporcionar una casa aislada para cada uno, los arquitectos romanos, prácticos como eran, se inventaron los bloques de pisos (ver Las ínsulas, los adelantados bloques de pisos de los romanos). El único inconveniente es que, ayer igual que hoy, para que las clases más bajas y medias accediesen a estas viviendas, o bien las alquilaban a precios desorbitados o se empeñaban hasta las cejas con créditos usureros. Los ricos, para seguir construyendo ínsulas, se entrampaban con los bancos igual que los demás.

Tiberio (14 d.C.-37 d.C.)
En esta situación de burbuja inmobiliaria desbocada, el emperador Tiberio se encontró que, su predecesor, Augusto, le había dejado una economía saneada pero con las arcas imperiales temblando, por lo que, a poco que se torciesen las cosas, no iba a tener un sestercio con que pagar las prebendas de los ciudadanos romanos ¿Qué hacer para tener "cash" sin tocar los impuestos? Lo lógico: recortes a punta pala.

De esta forma, Tiberio recortó un 75% el presupuesto de obra pública respecto la época de Augusto, recortó la transferencia de dinero que se hacía a la ciudadanía y endureció los créditos. Paralelamente, la gente se le quejaba al emperador por los intereses usureros de los prestamistas, por lo que decidió hacer cumplir una vieja ley que nadie aplicaba que obligaba a sanear las cuentas de los banqueros y limitaba los tipos de interés que podían cobrar. Los banqueros, alarmados, se quejaron a Tiberio, por lo que el emperador les otorgó 18 meses para ponerse al día. Fue el acabose.

Los senadores sufrieron la crisis
Los banqueros, para cuadrar los balances empezaron a reclamar el importe de las deudas a aquellos que estaban hipotecados. Los deudores, apremiados por los bancos, empezaron a retirar el dinero de los bancos para cancelar sus préstamos, pero no todo el mundo tenía metálico y muchos empezaron a vender sus tierras y sus pisos a precios reventados, por lo que la burbuja explotó.

En esta situación, el mercado inmobiliario se hundió por el exceso de oferta, el crédito -endurecido por las políticas de austeridad y por la creciente insolvencia de la población- acabó colapsando, desplomando a su paso el negocio de la construcción y creando un ambiente de deflación en que los precios, en vez de subir, bajaban a cada día que pasaba. El dinero, simplemente no corría. El Imperio Romano se hundía por momentos

Sestercios
Tiberio, viendo la que se había formado, tuvo que poner un millón de monedas de oro...¡de su propio bolsillo!, lo que significó inyectar al sistema por medio de los bancos 100 millones de sestercios. Si contamos que 1 sestercio podríamos equipararlo a 1 euro de hoy en día, podemos imaginar la dimensión de la tragedia. Pero no acabaron aquí las medidas que tomó el emperador.

Tiberio
Además de esta recapitalización de los bancos al mejor estilo Bankia, Tiberio ofreció al público créditos sin intereses durante tres años, con la sola condición de que el crédito fuera avalado con patrimonio (básicamente tierras) cuyo valor sumara el doble del valor del préstamo, la cual cosa fue un soplo de aire fresco a una ciudadanía asfixiada por la falta de dinero. Sin embargo, Tiberio estaba dispuesto a cobrarse el dispendio y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, decidió ir a por un banquero de Hispania que se había hecho rico por sus minas de oro en Sierra Morena y las montañas de Alicante, y que no era muy favorable al emperador: Sexto Mario. De esta forma, acusó al banquero de incesto, expropiándole todas sus minas de oro y ejecutándolo, junto a su hija, tirándolo desde la roca Tarpeya de la colina Capitolina. Los Reyes Católicos, como podemos ver, tampoco inventaron nada con la expulsión de los judíos.

Los pobres, en crisis perpetua
En definitiva, que Roma, finalmente salió del bache a base de medidas de inyección de capital, facilitando las cosas a su ciudadanía -ya que no podía aumentar los impuestos a los ricos- y, sobre todo, siguiendo con las campañas de expansión del Imperio, para así continuar enriqueciendo a Roma a cuenta de los botines arrebatados a los enemigos. ¿Y los pobres y los esclavos? Pues, para ellos, como fácilmente puede pensar, ni hubo crisis, ni recuperación, porque cuando estás en el fondo del pozo, si malo era antes, igual de malo era después. ¿Se repite o no se repite la Historia?

¡Pues a ver si aprendemos, corcho!

En Roma los banqueros también producían crisis

Webgrafía

viernes, febrero 24, 2017

Hoy, salimos: Font de Les Planes

Les Planes de Vallvidrera, en pleno corazón de Collserola, ha sido desde hace más de un siglo, un espacio de asueto para la clase popular barcelonesa, que encontraba en sus merenderos y en su excelente comunicación con los Ferrocarriles Catalanes, el perfecto lugar donde pasar un domingo en plena naturaleza. En la actualidad sigue siendo un espacio muy concurrido, donde las familias y grupos, por poco dinero, pueden alquilar las barbacoas y organizarse una comilona al aire libre. Si no es de los que les atrae el autoservicio de las brasas, en uno de sus establecimientos más emblemáticos, podemos tomar una excelente calçotada a un precio razonable: el Restaurante Font de les Planes

Restaurante Merendero Font de Les Planes


  • Nombre: Font de Les Planes
  • Dirección: Ctra. de Vallvidrera a Sant Cugat (BV-1462) Km. 6,5 (ver mapa)
  • Población: 08017- Barcelona



Puntuación: 7/10

  • Servicio: Amable y atento, aunque un poco estresante.
  • Ambiente: Familiar
  • Tipo de comida: popular catalana.
  • Precio: Menú Calçotada (pan con tomate, calçots, alcachofas, carne, postre, bebida y café) entre 27 y 31 €

Opinión:

El restaurante Font de Les Planes, es un local grande y acogedor que ha crecido en paralelo al enorme merendero que ha dado fama a la zona. Es justamente por la gran afluencia de gente a los merenderos que el restaurante también se pone hasta la bandera durante los fines de semana. Apto también para grupos, el servicio se divide en dos turnos, que intenta absorber de la forma más organizada y rápida posible la gran afluencia de comensales de todo tipo y condición. Si va en grupo, conviene reservar con antelación. Si son menos de 4 no aceptan reservas, pudiendo tener que esperar un rato hasta tener mesa disponible.

La comida, con el sabor más auténtico de la cocina popular catalana, sin ser raciones pantagruélicas en el menú calçotada más barato (3 medias alcachofas y una docena de calçots, seguidos de unas judías con butifarra), está bien hecha y muy sabrosa, por lo que la relación calidad-precio es bastante correcta. No hay que preocuparse por mancharse con la salsa romesco en la que se untan los calçots, ya que se suministra el correspondiente babero, guantes de plástico y su toallita de limón para hacer de la calçotada una experiencia muy agradable y divertida. Eso si, le recomiendo quitarse los guantes para hacerse las típicas fotos con el móvil, más que nada porque la pantalla táctil no funciona con los guantes (a parte de dejarla hecha unos zorros, claro).

En el platillo negativo de la balanza tenemos que la gran afluencia de personal hace ir a los camareros auténticamente de cráneo para atender a todo el mundo correctamente. El servicio, correcto y atento, se consigue ampliamente, pero con el inconveniente de estar demasiado encima de los clientes transmitiendo con ello cierta presión y atosigamiento innecesario fruto del estrés de los camareros, situación que puede llegar a incomodar. Todo sea el decirlo, los defectos del servicio -en todo momento muy amable y simpático- no invalidan para nada la magnífica experiencia gastronómica del local.

En definitiva, un local muy recomendable para ir en familia o grupos de amigos, donde la diversión y la buena experiencia culinaria está más que asegurada. Asimismo, totalmente recomendable para los turistas extranjeros que visitan Barcelona y quieran disfrutar de un ambiente gastronómico auténticamente catalán a 15 minutos de la Plaza Catalunya.

Diversión y buena experiencia culinaria

domingo, febrero 19, 2017

Hoy, salimos: El Magraner Boig

En el barrio de El Raval barcelonés, el crecimiento desmesurado del turismo ha hecho que el interior de lo que antaño se llamaba Barrio Chino esté en proceso de perder sus pobladores de peor calaña, en beneficio de una oferta de restauración cada vez más variada y cosmopolita. Es en una de las calles de más mala fama de la zona, la calle Robadors, donde encontramos uno de estos nuevos colonizadores del distrito de Ciutat Vella: El Magraner Boig.


El Magraner Boig. Cuina grega

  • Nombre: El Magraner Boig
  • Dirección: Robadors, 22 (ver mapa)
  • Población: 08001- Barcelona



Puntuación: 7/10

  • Servicio: Amable y atento, aunque un poco caótico
  • Ambiente: Joven e internacional
  • Tipo de comida: Cocina griega
  • Precio: Principales entre 8 y 11 euros; tapas, unos 6 euros; postres, unos 4 euros; cerveza mediana por 2,50 €

Opinión:

El Magraner Boig ocupa los bajos de un edificio de nueva construcción que, con su techo alto y su superficie diáfana, permiten ubicar una gran cantidad de grupos gracias a la flexibilidad de disponer de un gran número de mesas y sillas de estilo rústico. Su decoración es minimalista con toques mediterráneos, mientras que el poema "El Granado Loco" del premio Nobel Odysseas Elytis y un retrato suyo, presiden la, a priori, fría estancia. Lugar de reunión de los "erasmus" griegos (y no tan griegos) de Barcelona, se pone a rebosar los fines de semana con una clientela eminentemente joven e informal. Conviene, por ello, reservar con cierta antelación... a no ser que no le importe cenar en la barra, claro.

La comida, cocinada al mejor estilo casero (nada que ver con los platos de las franquicias griegas), utiliza los ingredientes típicos mediterráneos que conocemos por estos lares, por lo que encontraremos una cocina muy cercana, de calidad, pero exótica a la vez. Los platos, servidos con mucha diligencia, son de raciones generosas, por lo que la relación calidad-precio nos es netamente favorable. Especialmente recomendables son el kolokithokeftedes con tzatziki (albóndigas de calabacín frito con salsa de yogur) y la musaka vegetariana. El kokinisto (estofado de ternera con patatas fritas), si bien tiene muy buen sabor, peca de tener algún trozo de ternera un poco fibroso.

A pesar de todo, el restaurante también tiene algún defecto, sobre todo derivados del ambiente bullicioso típicamente mediterráneo al cual los griegos no son ajenos. El ruido, prodigado por los numerosos grupos y por la reverberación de los techos altos, puede ser de tal volumen que puede llegar a apabullar, dándote la noche. Si lo suyo es ir en pareja y pasar una velada tranquila charlando, este local no va a ser su mejor opción.

En definitiva, El Magraner Boig es un buen restaurante donde disfrutar de una buena cocina casera al mejor estilo griego, a buen precio, y en un ambiente auténticamente mediterráneo.

Buena cocina casera al mejor estilo griego

sábado, febrero 18, 2017

12 años de aventura. 12 años de Memento Mori!

Bueno... este es mi primer post en este mi primer blog. A ver si tengo suerte, y alguien lo lee (cosa altamente improbable si no son amigos y familiares varios).

Así, con esta breve introducción, empecé el 18 de febrero de 2005 la gran aventura personal en que se ha convertido mi querido e inseparable blog "Memento Mori!". En estos 12 años (en que el mundo ha cambiado lo que no está escrito y no lo conoce ni la madre que lo parió), y desde estas páginas cibernéticas he querido dar rienda suelta a mis pensamientos, opiniones, inquietudes e indignaciones, hasta el punto de llegar a la impresionante cantidad de 1.185 entradas publicadas. Cantidad que ni en mis más remotas expectativas habría imaginado poder llegar. Sin embargo, aquí están. Aquí estamos.

Soy consciente que este blog me ha cambiado la vida -no es la primera vez que lo digo (ver ...y 1000) y no será la última- pero lo que creo que no llegaré a ser nunca consciente es de hasta qué nivel soy un auténtico pelele en manos de Memento Mori. Y es que, de un tiempo a esta parte, todos los proyectos en los que estoy metido y que -como habréis comprobado- me impiden publicar todo lo frecuentemente que quisiera, están relacionados directamente con él. Talmente como si el blog tuviera vida propia y me condujera allí por donde él quiere que me dirija.

1.975.000 visitas, entre 1.500 y 2.000 visitas diarias sostenidas, y provenientes de todos los rincones del mundo, son estadísticas que asustan, que responsabilizan. Responsabilizan, porque significa que la gente se interesa por lo que escribo. Responsabilizan porque la información que reciben todos esos lectores ha de ser lo máximo de veraz posible. Responsabilizan porque enseñan muchas cosas, entre ellas, Historia. Una Historia que, explicada desde mi particular punto de vista, utiliza las anécdotas históricas para introducir al lector de forma entretenida en épocas y situaciones que, de otro modo, sería un auténtico peñazo: coincidirán conmigo que no es lo mismo estudiarse las relaciones entre Castilla, León y las Taifas del siglo XI a palo seco, que conocer el porqué se mató a un rey mientras cagaba (ver Sancho II de Castilla, el rey que murió cagando). 

Sea como sea, Memento Mori aquí sigue. Hoy cumple 12 años, y como un niño preadolescente, comienza a tener criterio propio. Un criterio que hace que yo, su padre, me vea arrastrado a atender sus necesidades y designios so pena de quedar atrapado en su absorbente, sacrificada, pero siempre dulce tiranía.

Felicidades, y... ¡que cumplas muchos!


Memento Mori se está haciendo mayorcito

sábado, febrero 11, 2017

Hoy, salimos: Urban Roots

Sant Boi de Llobregat es una ciudad a unos 10 km escasos de Barcelona que si bien no destaca por ser una zona turística (más de uno la tildaría de dormitorio), dispone de unos cuantos locales de restauración con una notable calidad. Y hoy me centraré en un restaurante que he tenido el gusto de probar: el Urban Roots.

Urban Roots Restaurant


  • Nombre: Urban Roots
  • Dirección: Ronda Sant Ramon, 145 (ver mapa)
  • Población: Sant Boi de Llobregat -08830 (Barcelona)



Puntuación: 8/10

  • Servicio: Amable y atento
  • Ambiente: Adulto, informal
  • Tipo de comida: Hamburguesería, con tapas y comida mediterránea
  • Precio: Hamburguesas entre 8 y 10 euros; postres, unos 4 euros; cerveza Free Damm por 1,80 €; Coca Cola por 1,80 €; menú mediodía 9,95 €

Opinión:

El Urban Roots es un restaurante de aforo reducido (aunque engaña debido a su decoración beige y blanco y sus numerosos espejos) que podemos encontrar en una de las grandes arterias de Sant Boi de Llobregat, aunque si no fuese por su llamativo letrero luminoso, pasaría totalmente desapercibido ya que no se encuentra en una zona especialmente concurrida de la ciudad bajollobregatina. Sea como sea, algo tendrá el agua cuando la bendicen, y el hecho de que, pese a su cierto aislamiento, esté lleno los fines de semana, no es gratuito.

Una cantidad más que correcta para el precio y el especial cariño de los ingredientes que utilizan (el pan de las hamburguesas, por ejemplo, es hecho expresamente para ellos por un obrador), hace que el tapeo y las comidas ligeras tengan una calidad muy elevada que se nota en el momento del bocado. No en vano, las croquetas caseras tienen sabor a croqueta casera. Especialmente destacable son sus tapas de berenjena rebozada, nada aceitosas y con un gran sabor.

En la parte de la cruz, sólo se tendría que remarcar una cierta falta de simultaneidad en el servicio de los platos, sobre todo en el caso de servicio a grupos, así como algún problema con el punto de cocción de la carne de las hamburguesas solventado con mayor o menor acierto. Asimismo, el hecho de ser un local pequeño y el exceso de ruido producido por los grupos -e inherente a muchos locales populares de nuestras latitudes-, puede llegar a ser un inconveniente para aquellos que buscan un lugar donde charlar tranquilamente.

En conclusión, el Urban Roots es un buen local donde han querido destacar de la competencia dando un enfoque sabroso y de calidad a un tipo de cocina popular y cercano. Ciertamente recomendable.


Cocina popular que destaca por su calidad